Rotación en urgencias generales

¡Hola!

Hacía tiempo que no me pasaba por aquí. Entre la residencia y otras obligaciones he estado muy liada, y más en este mes que he estado en urgencias. Hace relativamente nada estaba aburrida en la primera semana de cursos y, ahora, durante esta semana, necesitaba ya que llegase el fin de semana para descansar un poco. El ritmo de trabajo va incrementándose progresivamente y también lo hace la responsabilidad que tenemos.

urgencias

Me llevo muchas impresiones y nuevas experiencias de este mes en la urgencia: la primera vez que vi una pancreatitis aguda, con un paciente retorciéndose de dolor en la sala de espera con el cuerpo inclinado hacia delante, tal cual viene en los libros clásicos; un paciente con dolor torácico y palpitaciones, al que he tenido que sacar de la consulta para que le hicieran un ECG urgente y en el que se veía una infradesnivelación del segmento ST que no tenía en estudios previos; cuando tuve que salir corriendo porque en un paciente monitorizado vi lo que creía que era una TV (luego resultó que era una FA con conducción aberrante al comparar con ECGs previos) y así un largo etcétera. También varios pacientes muy demandantes, coléricos y con un manejo difícil que han puesto a prueba mi paciencia a altas horas de la madrugada. En definitiva, no ha sido un mes fácil. Por eso, hoy me siento muy orgullosa.

La medicina es dura. Es una profesión en la que siempre te exiges y das el 100% y, aún así, muchas veces, sientes que no es suficiente. Que o no llegas hasta donde tú quieres llegar o simplemente algo o alguien te lo impide. Es el caso de muchas personas que acuden porque están enfermas, tienen consulta con el especialista para el año que viene y necesitan que los vea un médico, aunque tú sólo puedes darles analgesia y decirles que esperen a que los vea el especialista. Esta situación comprende, aproximadamente, el 50% de las consultas que se hacen en urgencias y es algo tanto frustrante para el paciente como para el médico. Me he dado cuenta de que, en general, las personas de edad avanzada hacen un mejor uso de las urgencias hospitalarias que los pacientes más jóvenes: vienen derivados de su médico de atención primaria y por un problema que, por lo general, sí suele requerir atención médica urgente.

Pero no todo ha sido tan duro. Ha habido días muy buenos en los que he disfrutado de ser médico: un paciente con una agudización de su EPOC que me ha dado las gracias por haberle puesto unos inhaladores y haberse puesto mejor, así como un paciente al que le saqué un cuerpo extraño del ojo que le llevaba horas molestando. Es posible que la situación de los médicos en España haya empeorado, que ahora hay una mayor carga asistencial, son más frecuentes las faltas de respeto y amenzas, etc… Pero para mí sigue siendo la profesión más bonita del mundo.

En fin, ha sido un mes intenso, del que me llevo muchas experiencias y conocimientos nuevos. Es posible que muchas cosas no me sean útiles en mi futuro desempeño en la Oftalmología, pero, al menos, he aprendido a atender pacientes, o, al menos, a hacerlo mejor de cómo lo hacía antes. Poco a poco vamos creciendo e intentando mejorar cada día.

El lunes empiezo ya en mi servicio y me muero de las ganas. ¡Por fin en casa! Ya os contaré cómo me va todo 🙂 .

Anuncios

4 comments

  1. Hola!
    Me gustan mucho las Urgencias, no voy a negarlo. Me he pasado los últimos veranos allí, empapándome bien de toda esa adrenalina, y es algo que engancha. Entiendo que a ti como futura oftalmóloga no te llame tanto la atención, pero como bien dices, te ha valido para probarte como médico y seguro que de todo lo aprendido sacarás provecho en tu futuro profesional.
    PD: las urgencias de oftalmo también me parecen una pasada 😉

    Me gusta

  2. ¡Hola! 🙂

    Jo, la rotación por Urgencias, qué ganas y qué miedo.
    ¿Tú habías rotado durante la carrera o es la primera vez que te enfrentas a las urgencias? Es que a mí en el rotatorio de sexto me ha tocado Psiquiatría en lugar de Urgencias y me preocupa un poco que me falte experiencia para cuando llegue a resi y tenga responsabilidades de verdad.
    Que supongo que al final no pasa nada porque antes ni siquiera había rotatorio y se hacía la residencia igual, pero bueno, el miedillo siempre está ahí jajaja

    ¡Pues sí que te ha cundido la rotación! Me alegro un montón 😀 Además es tal como tú dices; lo que has aprendido en las distintas facetas de la Medicina te lo llevas contigo y seguro que le vas a sacar provecho.

    A disfrutar y a seguir aprendiendo de lo que venga a partir de ahora. Y enhorabuena, oftalmóloga ;P

    ¡Un beso!

    Me gusta

  3. Hola!! Madre mía que abandonado tenía esto.

    Pues sí, yo había rotado en urgencias de estudiante y bueno, algo de seguridad me dio, pero más que nada porque ya sabía manejar el horroroso programa informático que tenemos en mi hospital más que por otra cosa jaja. Y bueno, ya una vez dentro del mundillo, iréis viendo, pero lo de adrenalina y tal en urgencias… El 90% de lo que viene no es urgente y lo podría resolver el médico de atención primaria en una consulta normal, pero bueno, a veces sí hay cosillas y hay que moverse un poco jeje.

    Ahora agrego el enlace en el lateral del blog, Leucocito. Y bienvenido!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s