Mes: octubre 2016

Semana 18

¡Hola! ¿Sigue alguien aquí? Vengo a dar señales de vida 🙂 . Porque sí, han pasado ya otras dos semanas y nos encontramos a una sola semana de terminar la segunda vuelta, de tener las segundas y ¡últimas! vacaciones del MIR y empezar la temida tercera vuelta. ¿No es genial? Yo al menos me consuelo pensando que, muy seguramente, se me pasará volando (es lo bueno de que te falte tiempo para estudiar) y en nada estaremos viéndonos las caras, mi MIR y yo, el 28 de enero. 11431480-una-caricatura-de-una-mujer-enferma-con-un-term-metro-en-la-boca-foto-de-archivo

En fin, hoy vengo a contaros cómo me han ido estas dos semanas.

Horario, motivación, rendimiento

Bueno, pues aquí creo que suspendo, pero ha sido una decisión deliberada. Ya os había comentado en la entrada anterior que estaba un poco quemada por la preparación y necesitaba bajar el ritmo a toda fuerza. Así lo he hecho y no me arrepiento en absoluto 🙂 . En estas dos semanas me han tocado asignaturas fáciles y no demasiado importantes en el MIR como, por ejemplo, Otorrinolaringología. Podría haberla estudiado mejor y profundizar un poco más, pero, sinceramente, no creo que sirviera mucho la pena, teniendo en cuenta que de siempre he tenido muy mala base y que su manual es uno de los menos rentables de la academia.

Además, para rematar la jugada… Me he puesto mala y he perdido un día postrada en la cama con 39ºC de fiebre. Pero lejos de darme rabia, la verdad es que me alegro de que este cansancio que llevo arrastrando estas semanas por el esfuerzo de los últimos meses junto a la gripe me hayan coincidido con el estudio de una asignatura tan poco importante como ésta. No todo iba a estar en mi contra 🙂 .

He sido muy flexible estas semanas con el horario. Apagué el despertador para descansar las horas suficientes y poder estudiar menos horas pero con una mayor concentración. ¡Ha funcionado! Aunque no haya hecho las 8h diarias, puedo decir que he terminado todo a tiempo y creo que ha sido suficiente. A veces menos es más. Además, me ha servido para recargar un poco las pilas para la última semana, es decir, la siguiente, y así terminar bien la segunda vuelta.

Simulacros 22 y 23

Pequeña bajada en ambos, pero nada alarmante por el momento 🙂 . Era obvio que iba a bajar porque el simulacro 21 me había salido MUY bien, de hecho, ya era un buen resultado para haberlo sacado en el propio examen MIR en enero dado que había alcanzado el objetivo, aunque muy por los pelos.

Pero tampoco me han ido muy mal los otros dos. En el simulacro 22 he vuelto a sacar las netas de hace más de un mes y me dio un poco de rabia, pero bueno, para haberlo hecho con gripe no ha estado nada mal 🙂 . En el 23 estaba ya mucho mejor y he subido un poco con respecto al anterior y… ¡Tan sólo me he quedado a 6 netas por debajo del simulacro 21! A lo mejor cuesta entender por qué estoy tan contenta, pero es que eso significa que me estoy estabilizando en un número de netas muy muy cercano a mi objetivo 🙂 . Aún así, siento que lo puedo hacer mucho mejor, porque últimamente suelo tener unos fallos más tontos en los simulacros…

La parte mala es que me ha bajado el percentil un 10% en estos dos simulacros. Aunque… En AMIR se suelen sacar siempre percentiles más bajos para un determinado número de netas y es algo que nunca he terminado por entender. ¿Por qué? ¿Nuestros simulacros son más fáciles? Cuando hago el libro gordo, el nivel de complejidad y dificultad de las preguntas me parece mucho más asequible que el de las preguntas que nos ponen en los simulacros. De hecho, en éstos, se suele preguntar mucho por temas atípicos para que los aprendas mientras los corriges. Además, por amigos que han hecho el MIR otros años y se han preparado en esta academia, sé que lo más habitual es subir en el MIR con respecto a los simulacros, luego mucho más fáciles no serán. En resumidas cuentas, no comprendo lo de los percentiles en AMIR y, por eso, me oriento más por el número de netas en los simus del último mes para valorar mi progresión.

Y nada más, vamos a seguir descansando este domingo para rendir a tope la semana que viene 😛 .

Semana 16

Sí, semana 16 ya… Si no he echado mal las cuentas, claro. Desde que empecé a escribir por aquí sobre mis (des)aventuras con el MIR, siempre os había contado que, de momento, me encontraba bien, que estaba motivada, que aprendía mucho, etc. Pues bien, creo que, por primera vez, estoy atravesando la primera “crisis” de la preparación del MIR.

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Estas dos últimas semanas se me han hecho MUY cuesta arriba. En mi planning se me han juntado un montón de asignaturas muy importantes y que es necesario llevar muy bien, en un momento en el que ya uno empieza a acumular demasiado cansancio para asimilar nueva información. Ya no tengo el mismo ritmo de antes; todo me cuesta mucho más y me lleva más tiempo. Es así como ya no voy tan bien de tiempo para terminar lo programado para cada día y tengo que hacer horas extras. Empiezo a estar muy saturada: hay días en los que oir el despertador sabiendo que vas a tener que estudiar, con mucha suerte, ocho horas ese día, se me hace un verdadero martirio. A veces, cuando estudio, tengo la sensación de que ya no puedo retener más información, de que ya no puedo más. Me levanto cansada y me acuesto cada día más cansada aún.

Afortunadamente, ya me he quitado prácticamente todas las asignaturas “duras” y, en tan sólo tres semanas, tendré toda una semana de vacaciones antes del paso a la tercera vuelta. Así que tendré una pequeña tregua y podré bajar un poco el ritmo que llevo, que es de locura. Y ni que decir tiene que yo, en esa semana de vacaciones, no pienso tocar ni un solo manual. Creo que la academia sabe lo que hace y, si ha decidido darnos una semana en lugar de tres días o menos, es por algo. Yo, por lo menos, no me encuentro tan bien como al principio y empiezo a temer una posible claudicación. Creo que, si me pongo a estudiar también esa semana, corro el riesgo de tirar al traste todo el trabajo hecho hasta ahora. Mejor descansar ahora que tenemos la oportunidad que no acabar machacadísimo luego.

Espero que, en las próximas semanas, pueda escribir otra vez diciendo que me encuentro bien y que estoy otra vez con esto al 100%. Aunque yo ya me temía algo así desde el principio. “Está siendo demasiado llevadero”, pensaba. Ojalá sea sólo una racha temporal y sea capaz de afrontar estos últimos meses con mucha fuerza para sobrevivir a esta prueba de Fe llamada MIR.

Simulacro 21

Esta semana tocaba, después de casi un mes, hacer nuevamente un simulacro. Era un simulacro más corto que los anteriores. No sé si era por mi estado de ánimo, pero me pareció más difícil que el anterior, aunque luego, a juzgar por la media de ese simulacro, resulta que ha sido más fácil que el simulacro 20. Me sentí un poco desentrenada, la verdad, pero le cogí el ritmo y lo terminé… ¡Rapidísimo! En tres horas y 45 min. Para mí, desde luego, ha sido todo un récord. Después me quedé repasando posibles fallos tontos y errores en la plantilla y ya no me pareció tan difícil como al principio (esta sensación la suelo tener muy a menudo cuando vuelvo a releer las preguntas). Salí de allí entonces bastante tranquila, con la sensación de no haberlo hecho ni muy bien ni muy mal.

Cuando metí la plantilla aluciné por el subidón de netas. La verdad es que, a juzgar por las estadísticas de este simulacro, todo el mundo ha subido un montón. Además, he sacado el mismo percentil que suelo tener siempre, así que genial. Pero lo mejor de todo es que ya he alcanzado mi primer objetivo en netas y, en teoría, podría optar a esa plaza que tengo ahora mismo en mente como primera opción. Aún queda mucha preparación y puede pasar de todo, pero, la verdad, es que me ha hecho mucha ilusión. Vamos, que si había tenido el ánimo por los suelos estas semanas, no me podrían haber llegado mejores noticias 🙂 . Ahora estoy muy contenta y llevándolo un poco mejor, la verdad, aunque las ganas de tirar todos los manuales por la ventana no me las quita nadie 😄 .

En fin, toca aguantar este ritmo tres semanas más, después vacaciones y luego tercera fase con todas las pilas recargadas (¡o eso espero!). Gracias por haber leído este muro de mil lamentaciones 😛 .

A cuatro meses del MIR…

Apuuuf. Creo que ésta es la palabra que mejor define esta última semana. O las dos últimas. O casi toda la preparación.

El caso es que hoy es 2 de octubre y claro, me ha dado por mirar el calendario. Resulta que ya estamos a menos de cuatro meses del MIR. Por un lado siento alivio porque veo que ya casi casi he llegado a la mitad de mi preparación (de forma intensiva) y, lógicamente, quiero que esto se acabe lo antes posible. Pero, por otro lado… Empiezo a sentir un poco de miedo. Yo, que me juré que no dejaría que me superase un examen de 235 preguntas cuando la presión y exigencia de cualquier guardia de las miles que voy a hacer en mi vida le dan mil vueltas a toda esta histeria colectiva llamada MIR. Supongo que mantener la cabeza fría y ser firme siempre pase lo que pase es mucho más difícil de lo que me había imaginado y es complicado incluso seguir tus propios consejos.

Por otro lado… Ayer ha hecho exactamente un año que he empezado con esta aventura y me he dado cuenta de cómo ha cambiado todo desde entonces. No es que haya ido a peor, puesto que algunas cosas me gustan más ahora que antes. Es haber visto como en 365 días uno puede crecer tanto y tener una visión más amplia de las cosas. Yo me entiendo. La sensación que he tenido al llegar ayer por la mañana a la sede y ver a los recién estrenados alumnos de sexto esperando en la puerta ha sido indescriptible. Lo primero que se me ha pasado por la cabeza decirles al encontrarme con ellos ha sido: ¡¡Disfrutad sexto!! Jaja. Que lo disfruten, pero no porque luego no puedan hacerlo. Sino porque cada etapa tiene su propio significado y cuando sabes lo que es y quieres volver, ya es tarde. Creo que a todo el mundo le ha pasado alguna vez.

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Lo mismo se podría decir de esta otra etapa que estoy pasando. Lo cierto es que ya ha habido cambios porque algunos de nosotros decidimos irnos a otra ciudad a preparar el examen y claro, el contacto con algunas personas se pierde y deja de ser todo como era. Pero… a veces me da vértigo pensar que, quizá, dentro de unos meses, pueda perder la relación con algunas personas que están ahora conmigo y con las que me siento muy unida. Porque, ¿quién sabe qué pasará? Después del MIR, algunos se quedarán en su ciudad a trabajar y otros nos iremos a otro lugar o dónde simplemente podamos. Y ahora, esas personas que significan tanto para mí, puede que mañana sólo sean un bonito recuerdo y otra de esas personas que sólo sabes de ellas gracias al caralibro, porque a lo mejor yo tengo mi vida en un sitio y ella en otro y el tiempo hará que perdamos todo interés en estar unidas. Así que, sí, no es el mejor momento de mi vida, pero sí hay cosas que merecen la pena y que puede que sólo existan ahora. Por eso quiero y debo disfrutar esta etapa, aunque sea entre los áridos apuntes y manual de Infecciosas y agobiada porque a veces me faltan horas para llegar a todo.

Y nada más, hoy me apetecía simplemente desahogarme y compartir toda esta extraña sensación de ilusión, miedo y nostalgia que siento a la vez. Gracias por leerme y a disfrutar del domingo 🙂