Decisiones

Mi recompensa: ¡Mi plaza!

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Allí estaba yo. Después de tantas horas de viaje, callejear la tarde anterior y agobiarme un poco por el calor primaveral madrileño, ya estaba plantada en la puerta lateral del Ministerio de Sanidad. En seguida nos juntamos los 350 médicos citados para esa sesión. ¡Cuánta gente! ¡Y de todas partes! Por suerte de cuando en cuando me encontraba con alguien conocido y así tenía con quién charlar. Qué bien, ¡así se espera mejor!

En ese momento estaba “relativamente” tranquila. Pero luego nos hicieron entrar en el edificio y empezaron a llamarnos por número de orden. Ahí sí que me empecé a agobiar: hacía mucho calor, había mucho ruido, empezaba a estar nerviosa por la elección… Al final llegó mi turno y pude enseñar el DNI, pasar el detector de metales y recibir la acreditación para entrar en el famoso salón de actos. ¡Al menos ahí dentro se estaba mejor!

Miraba a mi alrededor. Había de todo: gente muy entusiasmada y alguno muy nervioso que no paraba de mirar a una lista ya muy arrugada. Entonces estábamos todos en silencio, como en un trance. Se me hizo interminable la espera, pero al fin la funcionaria de la mesa comienza a darnos las instrucciones y, casi una hora después, empezamos con la asignación de plazas.

Tenía a un montón de personas por delante, así que con la calma. Me esperaba algo un poco más emocionante; echaba en falta algún aplauso o algo cada vez que alguien elegía plaza. Estábamos todos como muy concentrados, no se oía a nadie hablar. Yo estaba en mi mundo, como viendo qué escogían las personas de mi turno pero sin asimilarlo bien. De cuando en cuando escuchaba un nombre conocido que escogía su plaza: ¡qué bien! ¡Buena elección! Otras veces la funcionaria decía la especialidad que quería hacer y me daba un vuelco al corazón. ¿Toca tachar ya algo o todavía no toca? Ah, no, que cogió en otro sitio. Pero el temido momento llegó: adiós segunda opción, ¡no pudo ser! Así que o era mi primera opción o la tercera, además de otras muchas en las que quedaban todavía plazas sueltas. De cualquier forma, mi lista iba menguándose y empezaba a pensar que si no tendría que haber visitado más hospitales. Durante un largo rato nadie volvió a escoger mi especialidad, pero pasados unos cuantos números de orden volvía a escuchar el nombre de mi especialidad, sólo que eran plazas de otras ciudades. ¡Uf, alivio! Y, en resumen, así ha sido la elección: esa montaña rusa emocional en bucle durante muuuuuuuucho tiempo.

Hasta que nos llaman a mí y a otras 10 personas para bajar a la mesa. Entonces me despierto de mis ensoñaciones y asimilo que me toca ya. ¡Eh, pues ya es muy probable que me toque mi primera opción! Va pasando un compañero, otro, otro, otro… Hasta que me da por echar cuentas. Espera… ¡Ya está! ¡Ya es mía! ¡Hay menos aspirantes por delante de mí que número de plazas disponibles para lo que quiero! ¡¡¡¡¡Síiiiiii!!!!!

Finalmente me acerco a la mesa. Intento no trabarme ni hacer el ridículo (¡qué nervios!) y le digo al funcionario lo que quiero. Compruebo que está bien… ¡¡¡¡ENTER!!!!

Oftalmología

¡¡¡¡Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!

Pero, espera, ¿no me tienen que dar una acreditación? Ah, que es al final del pasillo. Supongo que lo habrán explicado al principio, pero estaba tan en mi mundo que o no me di cuenta o no me acordaba ya 😄 .

Luego salí… Y vi a mi familia, a algún amigo, gente a mi alrededor celebrándolo… Me sorprendió muchísimo. Fue como cuando salí de hacer el examen MIR aquel 28 de enero y. de repente, vi a toda aquella gente animándonos, con pancartas… Empiezo a tener un subidón, me lloran los ojos… Lo he logrado.

Muchísima suerte a todos los que os toca coger plaza. Es un momento inolvidable, precioso… Uno lo pasa algo mal dentro del salón de actos, pero merece la pena.

Decisiones

¡Mi Maratón MIR cumple 1 año!

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Hace un año, una dubitativa estudiante de Medicina que finalizaba su Trabajo de Fin de Grado y entregaba los portafolios de sus últimas prácticas clínicas, confesaba por internet el vértigo que sentía al ver que su siguiente paso era la preparación intensiva del examen MIR + todo lo que vendría después. Un año después, el vértigo es aún mayor. Ahora que ya tengo mi número definitivo, ya sé cuándo tengo que ir al Ministerio e incluso ya tengo hecha la lista (aunque quizá cambie el orden de preferencia de algunos hospitales), me he parado a pensar en cómo será lo de ser ya residente: las primeras rotaciones, las primeras guardias, coger yo siempre el busca… Nuevamente volvemos a tener esa mezcla de miedo e ilusión, esas dudas y esa incertidumbre… ¡Bonito viaje el de hacerse médico!

Así que hoy estamos de celebración. ¡Muchísimas gracias a todas las personas que han seguido mis aventuras en este blog! ¡Y por vuestros comentarios!

En otra entrada os decía que andaba a la busca y captura de EL hospital. Bueno, puedo decir que lo encontré: buen ambiente, buen programa de rotaciones, adjuntos docentes, muchas posibilidades para investigar, número aceptable de cirugías, ciudad con alquileres baratos y agradable… Pero se encuentra a 8h de coche o tren (con muy malos horarios) de mi familia, muy mal comunicada para llegar con otro medio de transporte y no sé yo si en medio de una residencia llevaría bien pegarme tal paliza con el coche mínimo una vez al mes. Me ha dolido mucho, pero lo he tenido que descartar. ¿El resto? En general muy buenos. Para mí lo imprescindible de un servicio es: buen ambiente + adjuntos docentes + número de cirugías suficientes para todos los resis y en el 95% de los hospitales que he visitado se cumple con creces. Todos tienen sus puntos fuertes y sus puntos flojos, hasta tal extremo que para mí existe prácticamente un empate y por lo que me he acabado decidiendo ha sido más por el factor geográfico y la calidad de vida de la ciudad que por otra cosa. ¡No sabéis el alivio que siento ahora mismo al tener más o menos las ideas claras! Hace unas semanas no paraba de darle vueltas y vueltas a la cabeza, con viajes cada semana para conocer más hospitales, llamadas a otros sitios, buscando por internet maneras económicas de acercarme a dichos hospitales. ¡El postMIR es peor que el MIR!

Al final mi primera opción es el hospital de mi ciudad. Cumple con la tríada anterior y, además, existen muchas posibilidades de hacer currículum (la universidad tiene másteres de la especialidad, formación continua, postgrados, un doctorado muy dirigido a los temas que más me interesan, etc), sólo que toca currárselo mucho y no está tan facilitado el tema de las publicaciones como en otros hospitales punteros de Madrid o Barcelona. Creo que la residencia es un periodo para formarse muy bien en lo clínico y que el tema de las publicaciones, sin dejarlo totalmente de lado, es algo para lo que siempre existe tiempo, así que creo que estoy tomando la decisión correcta. Ha habido momentos en los que pensaba que me gustaría cambiarme de ciudad, otros en los que quería quedarme… Un vaivén de ideas contradictorias, pero es que… ¡A mí nunca me ha gustado tomar decisiones! Al final he optado por estar cerca de mi familia y poder cuidar de ellos como se merecen, al mismo tiempo que puedo hacer una muy buena residencia si trabajo mucho. Si no me da el número, no pasa nada, porque existen hospitales que ofrecen una excelente formación a tan sólo 2-3h en coche y tengo hecha una lista larga, así que confío en que pueda caer en alguno de ellos 🙂 .

Ahora que está todo el trabajo hecho, toca descansar. ¡Por fin! Vamos a intentar llegar frescos a la residencia que luego nos faltarán muchas horas de sueño jeje.

Un abrazo a todos.

Preparación del MIR

Consejos postMIR: Cuarta vuelta (Fase final)

¡Hola! Para acabar esta serie de entradas de consejos postMIR, os dejo programada ésta en la que hablaremos sobre la cuarta vuelta o fase final.

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La cuarta vuelta suele durar las últimas tres semanas antes del examen MIR. Uno está nervioso, sin saber muy bien si desea que esto se acabe ya o que no llegue nunca el examen. En cualquier caso, lo cierto es que lo peor ya ha pasado. Ahora sólo toca un repaso final, terminar de afianzar conocimientos y darlo todo. No te sientas culpable ni pienses que vas a ir mal si no te da tiempo a hacerlo todo, ¡es normal! Rentabiliza al máximo y no mires atrás.

Como he hecho siempre, voy a explicaros por orden de importancia cómo se trabaja en esta fase. De cualquier manera, recuerda que ahora todo esto es más una cuestión individual que otra cosa y que no hay una única manera perfecta de hacerlo. Ahora sabes mejor que nadie cómo debes preparar el MIR.

  1. Hacer y corregir los simulacros.
  2. Trabajar bien el Libro Gordo y hacer y corregir los exámenes de otros años.
  3. Estudiar la asignatura.
  4. Otros: autoevaluaciones, mini-MIRes, etc…

1. Hacer y corregir los simulacros.

No tengo nada más que decir sobre este punto que lo que ya te he ido contando en las entradas anteriores. Lo único que tengo que añadir es que, al menos en AMIR, los simulacros de esta fase son muy difíciles y muy largos (44-45 páginas). Que no te desanimen. Lo importante ahora es perfeccionar los aspectos técnicos de los simulacros para evitar que el día del MIR te falte tiempo y por eso te ponen estos exámenes tan horribles. También te sirven para trabajar las actualizaciones y llevarte algún dato nuevo en la memoria reciente por si te cayera en el MIR. No te vengas abajo si los resultados que obtienes ahora son malos (yo ni me atreví a subir la plantilla de alguno hasta después de hacer el MIR 😄 ); lo importante es ganar velocidad y aprender cómo desenvolverse cuando a uno le falta tiempo por si esto te pasara en el MIR (aquí tengo una entrada que te ayudará a ser más rápido haciendo simulacros), así como corregirlos y repasar esas cosas nuevas que se nos resisten todavía un poco.

2. Trabajar bien el Libro Gordo y hacer y corregir los exámenes de otros años.

Ahora el LG sólo se hace una vez, antes de estudiar. Nuevamente nos saltamos las preguntas verdes y nos centramos en las dudadas y falladas. Va a haber preguntas que se nos sigan resistiendo y que fallaremos otra vez (bueno, eso en mi caso… Lo ideal sería no tener fallos jeje) y lo que debemos hacer es esforzarnos por comprender por qué fallamos o ver qué hemos olvidado. Lo mismo se aplica a los exámenes de otros años.

3. Estudiar la asignatura.

Ahora que tenemos nuestra libreta hecha con todo lo que no nos debemos olvidar el día del MIR, éste va a ser nuestro principal material de trabajo y los manuales serán un apoyo por si tenemos dudas o necesitamos profundizar en algo. Seguiremos el orden de rentabilidad de la primera página del manual y avanzaremos en orden descendente. Si algo nos queda sin mirar, que sea lo menos relevante. Siempre va a haber cosas que se nos olvidan una y otra vez: éste es el momento de repasarlas. La ventaja es que ahora nos podemos beneficiar de una memoria reciente que nos permite aprender detalles, clasificaciones y demás por un pequeño lapso de tiempo y así demostrar estos conocimientos en el examen. Es el momento de repasar los TNMs, las clasificaciones, tablas infumables y demás.

Cuando se termina el día de estudio, se cierra el manual para siempre. Sin miedo. De hecho, es algo que disfrutarás, porque, con algo de suerte, nunca más tendrás que estudiar esa asignatura tostón y podrás centrarte en lo que te gusta el resto de tu vida profesional. La vida del eterno estudiante pringado se va a acabar 🙂 .

Me encantaría poder decir que, en esta fase, yo tenía un horario estructurado y demás. Lo cierto es que yo no tenía horario y cuando no estaba durmiendo o comiendo, estudiaba 😄 . Hacía descansos, aunque no estaban programados y lo hacía cuando necesitaba uno porque no me podía estar más tiempo concentrada. También procuraba siempre hacer deporte mínimo dos horas a la semana y creo que esto es lo que más me ha ayudado a mantener la cordura (lo que se puede mantener jeje). Leído así parecerá un infierno, pero lo cierto es que esta etapa se me hizo menos dura que la tercera vuelta. Pensad que son sólo tres semanas y que pasan rápido porque ya vemos por fin la meta. Una vez que pase todo veréis que ha merecido la pena 🙂 .

4. Otros: autoevaluaciones, mini-MIRes, etc…

Para mí nuevamente iría en último lugar. Conozco gente que, en esta fase, sólo hizo preguntas (del LG y autoevaluaciones) porque no podían estudiar más y no les fue mal, así que esto queda a gusto de cada uno 🙂 .

¡Eso es todo! Por lo menos esta vez la entrada ha sido más cortita. Espero que te hayan servido estas entradas para la preparación de tu MIR. En menos de lo que piensas estarás tú también en el otro lado, visitando hospitales, decidiendo tu futuro… ¡Un futuro mejor!.

Un abrazo.

 

Preparación del MIR

Consejos postMIR: Tercera vuelta (Fase de consolidación II)

¡Hola! Os dejo aquí programada otra entrada en esta sección de Consejos postMIR. En este caso hablaremos ya de la tercera vuelta que, en mi caso, ha durado desde noviembre hasta la primera semana de enero.

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En esta vuelta, uno ya ha estudiado en profundidad todo el termario. Ahora sois vosotros los que mejor sabéis cómo enfocar vuestro estudio del MIR. Es solamente hacer un repaso, eso sí, se trata un repaso intenso. Siguiendo un símil a cómo estudiábamos nosotros en la carrera, el esfuerzo dedicado en esta fase sería como cuando nos preparamos para los exámenes a un mes vista, es decir, cuando nos toca repasar en profundidad lo que hemos estado mirando previamente poco a poco porque se nos han ido olvidando cosas. Es algo totalmente normal y no hay que tenerle miedo.

Si os digo la verdad, para mí lo más importante en esta fase es confiar en nuestro trabajo y creer en nosotros mismos. Es una fase dura, sí, pero realmente es más una cuestión psicológica que otra cosa. Tenemos que ser nuestro mejor aliado. Sé que a veces es difícil, que uno tiene días y días, es normal. Hay que recordar que esto es una carrera de fondo y porque un día no salgan bien las cosas, no pasa nada. Te quedan otros muchos más para dar lo mejor de ti mismo. Lo importante es no derrumbarse y trabajar con ganas. Aquí la clave es no perder la motivación, persistir, aprender de los errores y seguir adelante.

Tal y como vengo haciendo en todas estas entradas, os voy a a explicar cómo trabajar cada punto por orden de importancia:

  1. Hacer y corregir los simulacros.
  2. Trabajar bien el Libro Gordo y hacer y corregir los exámenes de otros años.
  3. Estudiar la asignatura.
  4. Clases
  5. Otros: tutorías, autoevaluaciones, mini-MIRes, etc…

1. Hacer y corregir los simulacros.

No tengo mucho más que añadir con respecto a la anterior entrada, salvo un par de particularidades. En esta fase, desde la academia nos recomendaban corregir sólo las preguntas falladas y o bien hacerlo un domingo o entre la semana haciendo unas pocas preguntas cada día. No obstante, como ya te dije al principio, ahora quién más sabe de la preparación de tu MIR eres tú. A mí este método que me propusieron no me convenció del todo porque yo aprendía mucho corrigiendo mis errores y asentaba conocimientos repasando otra vez lo que ya me sabía (me hacía ganar seguridad), así que seguí haciendo exactamente igual que en segunda vuelta: corrigiendo todas las preguntas, 50 preguntas de lunes a jueves y 35 el viernes. Por otra parte, te recomiendo que respetes los domingos en la medida de lo posible… Yo a veces no tenía más remedio que llevarme alguna tarea al domingo, pero siempre buscaba que no me supusiera un gran esfuerzo. Así, por ejemplo, dejaba algunas preguntas de la segunda vuelta del LG o hacía los exámenes de años anteriores (sin corregirlos). Pero, como te digo, lo ideal sería no tener que hacer nada los domingos.

Con respecto a los resultados… Lo mismo que ya te comenté en la entrada sobre la segunda vuelta. Añado que ahora van a ser un poco más difíciles en general (aunque te ponen un poco de todo) y quizá uno no esté muy satisfecho con sus resultados. A mí me pasó que, pese a que estudiaba como nunca, no veía avances en mis simulacros y cada vez tenía un percentil más bajo. Que no te afecte. Tú sigue estudiando y trabajando como has hecho siempre, que los buenos resultados llegarán el día del MIR si uno se lo ha currado en condiciones. Si empiezas a ver que los resultados de los simulacros empiezan a hacerte mella y que la siguiente semana no rindes lo suficiente… Pues no metas la plantilla y corrígelo sin saber las netas, ni el percentil, ni la media de los demás ni nada. Se puede hacer con un PDF que hay en el subforo de descargas en el foro de dudas. Este PDF tiene la respuesta correcta y el comentario explicando el por qué; no es necesario nada más. Así es como los he corregido yo en la cuarta vuelta y me ha venido muy bien. Supongo que habrá gente que no esté de acuerdo con este punto último y es normal, pero bueno, yo es como he vivido el MIR y creo que ahora el peor enemigo suele ser uno mismo. Si uno no sabe la profundidad del barranco es más probable que consiga saltarlo que el que conoce realmente el peligro y va titubeando. Yo lo veo así.

2. Trabajar bien el Libro Gordo y hacer y corregir los exámenes de otros años.

Ahora es el momento de volver a hacer las preguntas del LG. En las asignaturas más pequeñas (Oftalmología, ORL, etc) podrás volver a hacer todas las preguntas, pero en las que son más densas (Digestivo, Infecciosas, Estadística) se complica mucho. Es entonces cuando nos tendremos que aprovechar del filtro que hemos realizado en segunda vuelta, de modo que podremos saltarnos las preguntas verdes y centrarnos en las amarillas y naranjas.

El LG se hace igual que en la segunda vuelta: dos vueltas obligatorias, una antes de estudiar y otra después. Cuando lo hagamos antes de estudiar, filtraremos nuevamente las preguntas, esta vez con otro código de colores para evitar confusiones:

  • Verde: pregunta que acierto con seguridad. Es una pregunta que, si me la ponen meses después, la seguiré acertando. Este tipo de preguntas son las que nos podremos saltar en la siguiente fase.
  • Naranja: pregunta que acierto pero no con seguridad. La he acertado dudando entre varias, por técnica de examen, por mi “intuición”… Son preguntas que tendremos que volver a trabajar en la siguiente fase.
  • Rojo: pregunta que he fallado. ¡Atención! Lee bien el comentario y trabaja este punto cuando toque estudiar el manual.

Esto con respecto al LG. Pero ahora se nos añade otra tarea más y son los exámenes de otros años. Se hacen como un simulacro online (no hay que ir a la sede a hacerlos), sólo que, al ser preguntas hechas ya varias veces, vamos mucho más rápido y lo podremos hacer en menos de 3 horas. Creo que se hacen un total de 6 exámenes, de menos a más reciente (se hacen los seis últimos MIRes).

Ahora vas a ver la importancia de trabajar bien el LG. Lo ideal sería llegar a tener 0 fallos, pero es algo muy difícil de conseguir. Céntrate bien en las preguntas que has fallado y procura grabar a fuego por qué esa es la respuesta correcta. Recuerda que todos los años se repiten preguntas y que éstas las acierta muchísima gente, así que intenta llegar al examen dominando esos conceptos para no liarla el día del MIR. Yo estos exámenes los corregía como un simulacro más, sólo que me saltaba muchísimas más preguntas y al final no me llevaba más de 10 minutos por día.

3. Estudiar la asignatura.

Ahora no vas a tener un planning detallado para estudiar cada asignatura, sino que la academia te propone unos días para cada una y el planning te lo haces tú. Conoces todo el temario porque lo has trabajado todos estos meses y ya has tomado decisiones: esto por el manual, esto por los apuntes, esto por la tabla, esto por el algoritmo, esto queda resumido en este post-it… Para que te dé tiempo y rentabilizar al máximo estos días, debes utilizar todos estos materiales que has ido creando, los apuntes de las clases de primera y segunda vuelta, etc.

¿Y qué orden seguir? A mí me recomendaron seguir el orden de rentabilidad que viene en la primera página del manual y así lo hice: se empieza por lo más preguntado en los últimos 10 años y se termina por lo que menos o nunca ha sido preguntado. Si algo no da tiempo, no pasa nada. Todos hemos dejado cosas sin mirar y aquí estamos.

Ahora en la tercera vuelta tenemos también otra novedad: las actualizaciones. Éste es otro manual que se os dará al comienzo de la tercera vuelta y que recoge todos los nuevos descubrimientos reseñables que ha habido en la Medicina mientras preparábais el MIR. ¿Cómo se estudia esto? Bueno, yo lo que recomiendo es, antes de empezar a estudiar los manuales, echarle un ojo a las actualizaciones de la misma asignatura que estáis estudiando para ver si hay algo que reemplaza lo que dice el manual, quedando éste desfasado. Así evitaréis estudiar mal las cosas y luego tener que corregirlo después. Una vez que queda comprobado todo, yo lo que recomiendo es leerlo justo después de estudiar los temas por el manual. ¿Hay que saberse todas las actualizaciones? Yo aplicaría el sentido común. Habrá cosas que serán muy importantes y otras que no requieran más que una leída rápida y punto. Tened en cuenta que, la comisión calificadora, en caso de preguntaros por alguna actualización, lo que querrá es que demostréis que sabéis que eso existe, pero no querrán que dominéis muchos detalles sobre algo novedoso y que no ha sido muy utilizado en la práctica clínica. Yo al menos es así como he trabajado las actualizaciones.

Hay una serie de cosas que son recomendables pero también opcionales, ya que hacerlas o no depende del tiempo que tenga cada uno. Una de ellas es hacer una libreta o “chuletario” con el temario de las asignaturas ultrarresumido para facilitarte mucho las cosas durante la cuarta vuelta. “¿Y por qué hacerla ahora y no durante la segunda vuelta?”, diréis, pues porque ahora sabes bien lo que es importante y lo que no, lo que dominas y lo que no y en segunda vuelta seguramente te apetecería copiarlo todo 😄 . A nosotros nos recomendaron no exceder aproximadamente las 3 páginas por asignatura; yo esto no lo cumplí del todo porque me parecía que para la cuarta vuelta no me ayudaría demasiado ya que lo estudiaría rápido y luego tendría que trabajar sobre el manual otra vez. Así que Oftalmología u ORL sí que me ocupaban 3 páginas, pero Infecciosas y Digestivo 19 y 23 respectivamente. También hay que tener en cuenta que a mí, mientras estudiaba, escribir e intentar resumir me ayudaba mucho a memorizar y no me supuso un impedimento para sacar adelante la tercera vuelta (recuerda que esto es algo opcional y que lo importante ahora es memorizar y aprenderse bien lo más importante), pero si en tu caso pararte a copiar tantas cosas te quita tiempo útil de estudio, pues lo mejor será ceñirte a las recomendaciones de la academia y no sobrepasar las tres páginas por asignatura.

¿Y qué hay que copiar en la libreta? Lo que no se te puede olvidar el día del MIR: algoritmos importantes, tablas, cosas archipreguntadas y que todavía contestamos con dudas o fallamos a veces… Yo también copié aquellas cosas de “importancia media” que un día me llegué a saber muy bien pero que ya se me habían olvidado, porque pensaba que entonces me sería rentable repasarlo más adelante. Al final el contenido de esta libreta tiene que ser algo personalizado, las cosas que no te gustaría que se te olvidaran el día del MIR.

Otra cosa que hice fue hacer más listas. Estas listas, por así decirlo, me las “pedía el cuerpo” a medida que iba estudiando durante esta vuelta. Eran fruto de esa sensación típica de: “Ah, esta característica también la tenía no sé qué otro fármaco u esta otra enfermedad y no me acuerdo. Qué rabia”. Me servía para integrar los conocimientos de distintas asignaturas, hacer diagnósticos diferenciales, descartar opciones en las preguntas, etc. Hice estas listas, aunque las tuyas deberían ser personalizadas y atender a tus necesidades:

  1. Lista de enfermedades con rash palmo-plantar.
  2. Lista de cánceres a los que no hay que dar radioterapia (porque no fueran radiosensibles o estuviera contraindicada. También añadía los que no son quimiosensibles y especificaba los que no eran ni radiosensibles ni quimiosensibles).
  3. Lista de fármacos con toxicidad medular (especificaba si producían neutropenia, aplasia en la serie roja, etc. Con el tiempo también fui añadiendo cosas que no son fármacos pero se podrían englobar en esta lista: el timoma, el parvovirus B19, etc).

En cuanto a horarios, ahora toca estudiar un poco más. Yo venía de hacer 8 horas diarias en segunda vuelta (alguna más durante alguna semana si la asignatura se me atravesaba mucho) y ahora subí a 10 (alguna más a veces). Lo mejor es que cada uno se haga ya su propio horario en función de cómo sea cada uno. Yo eso de madrugar nunca lo llevé muy bien y mi máximo rendimiento era por la tarde-noche. Así pues, mi horario era el siguiente:

  • Mañanas: 09:00h – 14:00h
  • Tardes: 16:00h – 19:00h
  • Noches: 22:00h – 00:00h

De cualquier manera, no hagáis locuras con vuestras horas de sueño y procurad tener unas horas libres para vosotros: ocio, practicar deporte, lo que queráis.

4. Clases

Ahora va a haber muchas menos clases porque lo más importante va a ser trabajar el LG y estudiar. Como siempre, es muy recomendable tomar buenos apuntes, porque os pueden salvar en caso de que no os dé tiempo a mirar toda la asignatura. Así, por ejemplo, los apuntes de la clase de Cirugía sustituían perfectamente a esos mismos temas en el manual de Digestivo y te permitía centrarte en los temas más importantes de este manual.

5. Otros: tutorías, autoevaluaciones, mini-MIRes, etc…

Sigo poniéndolo también por detrás de todo lo demás, aunque, como ya os había dicho en la entrada anterior, conozco gente que hizo muchas autoevaluaciones y les fue muy bien. Ahora los que más sabéis sobre la preparación del MIR sois vosotros, así que, todo lo que diga yo o cualquier otra persona nunca tendrá más importancia que lo que vosotros consideréis en este momento.

Y creo que eso es todo lo que tengo que contar. Si te encuentras en este momento de la preparación, ¡mucho ánimo! Cada vez va quedando menos y si mantienes el ritmo y el equilibrio, lo vas a hacer genial 🙂 .

Preparación del MIR

¡Habemus número!

¡Hola! Por aquí una que anda trasnochando 🙂 .

Pues al final ya salieron los números provisionales… Después de tanta incertidumbre, disparidad entre academias, se acabó… Ahora tenemos un sustrato firme sobre el que apoyarnos y planificar nuestro futuro. Se acabaron las predicciones. ¡Por fin!

numeros

En mi caso no podría estar más contenta… Unos 50 puestos menos que la estimación más optimista (MIR Asturias). Un número de tres cifras que me abrirá la puerta para la especialidad que quiero hacer (ahora hay que ver dónde) y que nunca jamás había esperado obtener (ni siquiera con las estimaciones, porque me resistía a creer que algo tan bueno me fuese a ocurrir). Porque así es como veo yo esto… Como una llave que me abrirá una puerta y me permitirá cerrar otra, algo que llevo deseando demasiado tiempo.

Si se lo contase a mi yo del pasado, de hace 2, 3 ó 4 años, no se lo creería. Lo cierto es que la universidad es una etapa muy bonita, pero en mi caso he pasado también etapas muy duras, de decir: “no puedo con esto”. Demasiado estrés, cansancio, problemas personales, esforzarse al máximo y no ver resultados…

Cuando me embarqué en esta aventura pensaba que, únicamente, me llevaría (con mucha suerte) una plaza y un montón de conocimientos (que fuesen aplicables o no a la práctica médica, ya era otro tema). Pues resulta que también me llevo otra lección: hay que creer en uno mismo y empujar del carro como sea. Quizá parezca una tontería, a algunos una frivolidad, pero no sé, llevo tanto tiempo pensando que no sería capaz que ver que por fin he logrado reunir fuerzas y luchar por lo que quiero me ha dado una inyección de autoestima que me hacía mucha falta. Ya sólo por eso estoy muy contenta y para mí es el mayor logro. De hecho, lo mejor de las personas no se puede medir con un número.

¿Qué hago escribiendo esto a las tantas? Pues no lo sé, después de hacer mil llamadas y recibir no sé cuantos WhatsApps con esto del número, me apetecía escribir sobre estas cosas que a uno le da pereza contar a sus amigos.

Espero que mis compañeros del #2MIR17 estén de celebración y que cada uno logre hacer realidad sus sueños.

Hablando de sueños, buenas noches 🙂

Preparación del MIR

Consejos postMIR: Segunda vuelta (Fase de consolidación I)

¡Hola! Ahora nos toca hablar de la segunda vuelta o primera vuelta de la preparación intensiva del MIR. En mi caso, dicha vuelta ha comenzado la última semana de junio y terminado la primera semana de noviembre. Es la fase más larga y más importante para sacar adelante esta oposición. Para mí esto del MIR sería algo así como una pirámide, siendo esta etapa la base, sobre lo que se sustenta todo lo demás. En general, la misión de cada vuelta es conseguir que las cosas nos sean más sencillas en la siguiente, siendo éste el ejemplo más claro.

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Antes de empezar…

Antes de empezar, descansa. Has terminado los estudios de Medicina, algo que se dice pronto pero que no es nada fácil. Te mereces un descanso y además lo vas a necesitar. Si te apetece hacer un viaje y puedes permitírtelo, ¡hazlo! 🙂 . Si te encanta ir a la playa, la tienes cerca y hace bueno… Pues ya estás tardando en irte para allá jeje. Creo que lo mejor que se puede hacer es desconectar, disfrutar de tu graduación, quedar con los amigos (algunos se irán a otro sitio a preparar el MIR), etc.

Yo no recomendaría estudiar nada ahora, porque a partir de esta vuelta ya vas a estudiar todo lo que necesites y más. Sí que miraría poder ir haciendo algunas gestiones, si te es posible hacerlas ahora:

  • Pedir el título y el certificado de notas. Esto lo necesitarás para matricularte en el examen MIR. Ya te advierto de que cuesta una pasta…
  • Renovar el DNI si está caducado o te va a caducar antes de septiembre. La convocatoria MIR suele salir antes de septiembre y el DNI ha de estar en vigor, así que, si lo puedes renovar ya… Mejor que mejor. Lo mismo te digo si te va a caducar antes de última semana de enero/primera de febrero, dado que para hacer el examen MIR has de llevar contigo el DNI o el pasaporte y éste tiene que estar en vigor; de lo contrario, es posible que no te dejen entrar.
  • Los que estén dados de alta como demandantes de empleo se pueden beneficiar de no tener que pagar las tasas para matricularse en el examen MIR (unos 30€). Eso sí, para ello has de estar dado de alta mínimo un mes antes de que salga la convocatoria (sale en septiembre, de modo que como muy tarde te tienes que registrar en el paro en agosto) y no rechazar las ofertas laborales que te ofrezcan desde el INEM.

Para los extracomunitarios y personas con títulos extranjeros no os puedo ayudar mucho, pero sí os recomiendo que, en caso de dudas, os pongáis en contacto con el Ministerio de Sanidad para enteraros bien de las gestiones que tenéis que hacer y si algunas las podéis adelantar ahora (mejor que esperar a estar ya durante el periodo de estudio intensivo).

Sé positivo.

Cuando había terminado sexto y me encontraba en ese limbo que existe entre finalizar la carrera de Medicina y empezar en serio con el MIR, pensaba que lo que me vendría entonces serían los peores meses de mi vida, que todo iba a ser horrible, que esto era estudiar hasta la extenuación para no ver apenas resultados… Nada más lejos de la realidad. No había sido peor que muchos otros cursos de la carrera, ya que si te organizas bien hay tiempo para estudiar, para disfrutar y para llevar una vida sana (deporte, cocina sana, etc). No tienes por qué renunciar a otras cosas que te apetecen hacer en verano: ir a la playa con los amigos, hacer barbacoas… De hecho, es hasta más fácil hacer planes con los amigos porque ahora tenéis todos el mismo horario, por así decirlo, y a todos les apetecerá hacer algo divertido los domingos o ir a ver una peli por la tarde después de estudiar.

Por otro lado… Ya sé que cuesta verlo, pero tener que hacer el examen MIR es casi un privilegio, de hecho, yo creo que es ésta la principal razón por la que ha aumentado considerablemente la nota de corte para acceder a estos estudios. Con un examen justo (porque sí, justo es, otra cosa es que no sea perfecto) y equitativo, en el que ni los apellidos ni tu clase social condicionará tu número, con tan sólo una razón de 2 opositores por plaza (en realidad menos) y con un contrato que te otorga una estabilidad laboral de 4-5 años, ya tienes mucho más que la gran mayoría de trabajadores de nuestra franja de edad. ¿Que es duro? Díselo a los que opositan para Judicatura, por ejemplo. En general, nada que merezca realmente la pena en la vida es fácil. Si algo te parece sencillo de conseguir, es que tiene truco.

Además, todos los que nos hemos embarcado en esta aventura de ser médicos hemos deseado siempre saber Medicina, ser capaces de diagnosticar pacientes y ofrecerles un tratamiento adecuado (ya sé que es redundante, pero viendo como salimos de las facultades… Creo que es bueno hacer esta aclaración). Ahora sí que vas a aprender Medicina. Manejarás como nadie una fibrilación auricular, sabrás hacer un estadiaje del cáncer del pulmón, tratar adecuadamente un cáncer de mama, interpretar una multitud de de radiografías, TC, resonancias, ecografías… De todo. No me quiero ni imaginar cómo sería nuestro primer día en el hospital de R1 sin tener que haber pasado por todo esto. Lo cierto es que esto no es para ponerme a hablar bien de las academias, aunque sí creo que cumplen su función con creces, sino para pararse a pensar un poco y preguntarse si no se podrían hacer mucho mejor las cosas desde la universidad, con tan sólo un poco de motivación y ganas por hacer un trabajo bien hecho. En fin, yo sólo sé que inauguré el plan Bolonia en mi facultad y que ésta ha sido la oportunidad perdida para reformar unos planes de estudio obsoletos que no son capaces de formar un médico para el siglo XXI. Pero esto es otra cuestión y ya me estoy enrollando.

Dejando a un lado mis divagaciones y tal y como hice en la entrada que hablaba sobre la primera vuelta, os voy a proponer un índice de rentabilidad o algo así para orientaros sobre qué es lo más importante en esta vuelta:

  1. Hacer y corregir los simulacros.
  2. Trabajar bien el Libro Gordo.
  3. Estudiar la asignatura.
  4. Ir a clase y tomar buenos apuntes.
  5. Otros: tutorías, autoevaluaciones, mini-MIRes, etc…

1. Hacer y corregir los simulacros.

No hay grandes cambios con respecto a lo que os conté sobre la primera vuelta, así que no me voy a repetir mucho. Recordad que tan importante es hacerlos (preferiblemente en la sede) como corregir todas las preguntas y con la atención que se merece.

A veces, cuando uno ya ha estudiado muchas asignaturas, comienza a ver fallos en los simulacros que no logra comprender bien o que no está de acuerdo con la correción de la academia. Cuando esto os ocurra, yo os recomiendo que hagáis uso del foro de dudas. Creo que es un recurso que no se explota lo suficiente y hace que corregir los simulacros no sea tan provechoso. Yo lo tenía en un marcador tanto en el navegador web del móvil como del ordenador y el usuario y contraseña guardados, de modo que no perdía mucho tiempo consultando mi duda (acordaros de buscarla primero por si está respondida antes de abrir un nuevo hilo). Corregir bien los simulacros siempre será algo rentable.

Otra cosa importante sobre los simulacros es no obsesionarse con los resultados. Teniendo en cuenta mi experiencia… Agobiarse por los percentiles es perder el tiempo. En mi caso ha habido casi una diferencia del 30%, es decir, no son muy fiables. ¿El por qué? No lo sé. No sé si es que hay mucha gente que hace trampas, que la muestra no es representativa, que la gente se comporta de una forma diferente en en MIR con respecto a los simulacros… Supongo que una mezcla de todo. Lo que sí es importante es ir subiendo en netas en la preparación, pero cada uno a su ritmo, e ir comparando los resultados mes a mes (por ejemplo) y no directamente uno a uno dado que puede haber mucha variabilidad. Si para medir la presión arterial tenemos que calcular la media de tres valores, por ejemplo, ya me dirás si el medir tus conocimientos de Medicina no requiere de varios exámenes distintos. Por eso, no os preocupéis si bajáis en un simulacro o en dos, lo importante es la tendencia en general que será lógicamente a subir.

Existen, por así decirlo, tres tipos de opositores. Unos van subiendo en netas poco a poco y se mantienen con este ritmo hasta el día del MIR. Otros, como yo por ejemplo, subimos muy rápido en las primeras fases (en mi caso en primera vuelta y comienzo de la segunda) y luego llegamos a un momento en el que tocamos nuestro techo y no subimos más (a mi me pasó en octubre-noviembre). Otros, me imagino, vivirán una experiencia intermedia entre estas dos. De cualquier modo, hay momentos en los que uno se ve frustrado porque no consigue los resultados que desea, ya sea porque le cuesta subir en netas o porque esté estancado. Es normal y no hay que desesperar. Hay que confiar en uno mismo y seguir adelante; quizá hoy no veamos los resultados de lo que hacemos, pero el día del MIR sí servirá para llegar a la meta. Créeme, todo lo que trabajes y estudies te será finalmente recompensado 🙂 .

Esto es ya una cuestión muy personal, pero otro consejo que daros con respecto a los simulacros, es que no digáis a nadie vuestros resultados y evitéis también saber los resultados de los demás (a veces es imposible porque a la gente le gusta cotillear y te enteras aún ni queriendo saberlo, pero es lo que hay). Yo lo que quería era evitar a toda costa comparaciones con los demás y centrarme únicamente en mi progreso. ¿Qué me importa lo que saque Fulanito si mi objetivo es quizá diferente y yo voy mejorando progresivamente, aunque sea a mi ritmo? Pues ya está 🙂 .

El otro aspecto importante es corregir los simulacros. La academia te da un planning detallado para esta fase y te dice cuándo puedes dedicar unas horas para corregirlos; a mí eso me iba fatal. Yo no podía corregir medio simulacro del tirón, al poco tiempo me distraía y sentía que no lo estaba aprovechando lo suficiente. Lo que sí me iba bien era corregir 50 preguntas de lunes a jueves y 35 el viernes, justo después de comer (por eso de que me apetecía hacer algo más light). Con el tiempo hasta esto me pareció excesivo y las iba dividiendo aún más, de modo que corregía 25 por la mañana antes de hacer el LG y las otras 25 después de comer.

2. Trabajar bien el Libro Gordo.

¡Importantísimo! ¡Más que estudiar! Creo que se infravalora muchísimo porque a uno le cuesta creer que hacer tantas veces las mismas preguntas le sirva para algo, pero es que hay procurar sabérselas todas todas el día del MIR, y ya veréis que muchas se fallan una y otra vez, de modo que, cuantas más vueltas le deis, mejor. En esta fase es obligatorio darle 2 vueltas a cada asignatura (3 en estadística), siendo 3 recomendable (aunque no siempre da tiempo en todas las asignaturas).

Cuando hablamos de Libro Gordo, nos referimos a tres documentos. Por ejemplo, para los que hagáis el examen MIR el 2018, deberéis trabajar sobre estos tres libros:

  • Libro Gordo: Preguntas de exámenes MIR 2005 – 2015 y sus comentarios.
  • Examen MIR 2016 y sus comentarios.
  • Examen MIR 2017 y sus comentarios. Éste es un PDF que os pasan por correo allá por mayo para que lo imprimáis y trabajéis también sus preguntas. Contiene también unas actualizaciones que debéis añadir a los manuales.

De este modo, hacéis y rehacéis las preguntas MIR de los últimos doce años.

Ya os lo dirán en la respectiva tutoría: el Libro Gordo es mejor hacerlo antes de estudiar y después. Sería algo así como un sándwich: siguiendo el planning de la academia, lo primero hago el LG de esos temas + estudio esos temas + segunda vuelta de esas preguntas del LG. En la primera vez que hago el LG (repito, antes de estudiar) es cuando filtro las preguntas utilizando un código de tres colores:

  • Verde: pregunta que acierto con seguridad. Es una pregunta que, si me la ponen meses después, la seguiré acertando. Este tipo de preguntas son las que nos podremos saltar en las siguientes fases.
  • Amarillo: pregunta que acierto pero no con seguridad. La he acertado dudando entre varias, por técnica de examen, por mi “intuición”… Son preguntas que tendremos que volver a trabajar durante otras fases.
  • Naranja: pregunta que he fallado.

El rojo lo utilizaremos en las siguientes vueltas, para no confundir los fallos de la segunda con los de la tercera.

Después de estudiar, daremos una segunda vuelta. En esta segunda vuelta volveremos a hacer todas las preguntas (verdes, amarillas y naranjas). Como os decía, es recomendable hacer tres vueltas, aunque en asignaturas como Digestivo e Infecciosas, por su extensión, no suele dar mucho tiempo. Es particularmente recomendable en Oftalmología y Dermatología, porque repiten muchas preguntas todos los años. Yo en esta tercera vuelta sólo repetía las amarillas y naranjas, aunque va por gustos y en función del tiempo disponible de cada uno.

3. Estudiar la asignatura.

Después de haber hecho las correspondientes preguntas del LG, nos toca estudiar estos temas. Recomiendo seguir el planning propuesto por la academia, dado que suele ser lo más didáctico y, además, está pensado para que dé tiempo.

¿Cómo estudiar? Pues tal y como uno hacía en la universidad. Si uno iba siempre a una biblioteca, pues quizá le venga bien seguir yendo, y si uno estudiaba siempre en casa, pues lo mejor será que lo siga haciendo en casa. En principio da tiempo a cumplir el planning la mayor parte de los días, pero hay veces que ni con esas. No te preocupes, a todos nos ha pasado.

En esta fase se recomienda estudiar de 8-10 horas; yo recomiendo, si se puede, estudiar 8 horas y subir a más si lo que nos tenemos que mirar es importante y nos es necesario para terminarlo de la forma que se merece. Si vamos muy apretados de tiempo, uno puede reorganizar el planning de tal forma que sean los temas menos importantes (según el índice de rentabilidad de la primera página de los manuales) los que se queden sin trabajar. Esto suele pasar en asignaturas “imposibles” para nosotros, que nos son muy difíciles y nos requieren más tiempo del que nos ha reservado la academia. Yo, cuando terminaba una asignatura y me quedaba un tema sin mirar, lo apuntaba en una lista y, más adelante, cuando me tocaba otra asignatura más fácil y me sobraba algo de tiempo, me lo leía por encima aunque sólo hiciera eso y no lo volviera a mirar en toda la preparación MIR. Así no tenía tanto cargo de conciencia jeje.

Os dejo mi horario de estudio, el que he seguido durante casi toda la segunda vuelta tras realizar muchos cambios:

  • Mañanas: 09:00h – 14:00h
  • Tardes: 16:00h – 19:00h

No hacía grandes pausas ni nada de eso porque a mí me iba bien, pero ya os digo que cada persona es un mundo y lo mejor es ir experimentando, de hecho, yo al principio tenía un horario algo más estricto y he tenido que adaptarlo porque a lo largo de un par de semanas me parecía matador. Con grandes pausas me refiero a descansos de más de 15 minutos, por ejemplo, aunque sí iba al baño, iba a por una bebida y esas cosas, descansando unos minutos sólo.

Para evitar tentaciones utilizaba una aplicación para el móvil que se llama Self Control for Study, de la que ya os hablé en esta entrada. Sirve para bloquear el acceso a internet, facebook, WhatsApp y cualquier otra cosa que os pueda distraer y hacer que con esas horas no rindáis lo suficiente.

Por otro lado, esta es la mejor fase para hacerse unos buenos esquemas, resúmenes, tablas, reglas mnemotécnicas, post-its y material propio que nos facilitará el estudio en posteriores vueltas. Aquí los apuntes que hemos tomado en primera vuelta son fundamentales también y algunos incluso pueden sustituir temas completos del manual, siendo quizá para nosotros más fácil memorizar nuestras propias notas. Yo estaba en un grupo de WhatsApp con varios amigos y por allí compartíamos material y me ha sido de mucha ayuda porque a veces a nosotros no se nos ocurren maneras de simplificar el material de estudio y, a su vez, nosotros podemos echar un cable a un compañero. Además, esto hace que te sientas más acompañado durante esta etapa MIR 🙂 .

Además de esquemas y resúmenes, también es recomendable ir haciendo listas. Durante la segunda vuelta yo me hice tres listas, pero podéis hacer más o menos si véis que así os irá mejor:

  1. Lista de cosas patognomónicas.
  2. Lista de enfermedades que no se tratan.
  3. Lista de cosas contraindicadas.

No es otra cosa que, a medida que uno va estudiando y se encuentra con algún signo patognomónico, una enfermedad que no necesita tratamiento o una contraindicación, ir apuntándolo en una libreta o en un folio y ya está. Yo simplemente lo iba anotando y me lo leí una vez a modo de repaso; realmente no es tan importante como ir estudiando los manuales en sí. En la tercera vuelta me hice otras listas más específicas que a mí me ayudaron a integrar de alguna forma el conocimiento de todas las asignaturas, pero eso ya os explicaré en la siguiente entrada.

4. Ir a clase y tomar buenos apuntes.

Esto iría justo detrás en importancia con respecto a estudiar los manuales, pero yo os diría que, si lo único que no os ha dado tiempo a mirar son temas muy poco importantes, vayáis de todas formas (no si os queda media asignatura por estudiar, ojo). Las más importantes sin duda son las clases de Digestivo e Infecciosas, donde os darán tablas y apuntes para llevar mejor las siguientes fases (estas notas son como agua de mayo, os lo juro, tomad buenos apuntes en estas clases).

Pero no sólo es importante ir a clase para tener más apuntes. Hay que prestar atención también a lo que explican y recalcan, y, sobre todo, a lo que os dicen que es una novedad y que puede caer. Suelen acertar mucho, en mi año han hecho casi pleno. De hecho, he acertado unas cuantas preguntas sólo por ir a clase y tenerlo bien marcado en los manuales. Por eso os digo que, salvo que llevéis muy mal una asignatura, intentéis no perderos la clase.

Pero no os preocupéis si no podéis asistir a alguna. Yo también he tenido que faltar a veces y no pasa nada. Tenéis otro recurso, para mí muy útil, que es AMIR Tv. Gracias a esto, podeís ver en otro momento la grabación de esa clase para el grupo que estudia a distancia. Si las siguientes asignaturas os son más sencillas, podéis ir dividiendo la clase en fragmentos de media hora (por ejemplo) y poneros todos los días media hora de grabación justo después de terminar de estudiar la asignatura que os toque. Así recuperáis esa clase sin mucho esfuerzo 🙂 .

5. Otros: tutorías, autoevaluaciones, mini-MIRes, etc…

Estas cosas son ya menos importantes que todo lo anterior y, si no tenéis tiempo, suele ser recomendable empezar a recortar por aquí. Como ya os he dicho antes, las únicas tutorías que son totalmente imprescindibles son las de cambio de fase, porque os explicarán (mejor que como hago yo en este blog) cómo debéis estudiar los meses siguientes. Sobre las autoevaluaciones y mini-MIRes, lo cierto es que están bien, pero a mí me iba mejor repasar el LG y los manuales que hacer otras preguntas (muchas de ellas son también del LG, aunque alguna es propia de los profesores de la academia). No obstante, sé que algunos compañeros hacían muchas autoevaluaciones y les fue muy bien así, de modo que os recomiendo individualizar este punto y que veáis que funciona mejor con vosotros.

Las semanas de vacaciones.

En AMIR, por lo menos, en torno a la última semana de agosto, teníamos una semana de vacaciones y luego otra justo antes de empezar la tercera vuelta. No sé si se hace igual en todas las sedes, pero en la mía, por lo menos, el que te dieran la primera semana de vacaciones dependía de tu rendimiento, de si tu percentil subía o no subía, o no sé qué criterio absurdo (bueno, esto es mi opinión, pero a mí es que me parece absurdo, no puedo describirlo de otra manera 😄 ). Yo lo que he visto es que el percentil de las academias falla más que una escopeta de feria, así que no le daría la más mínima importancia. Sólo recomendaría estudiar en serio durante estas semanas si lleváis algo muy atrasado por algún motivo (no habéis podido estudiar durante unos cuantos días y tenéis un par de asignaturas a medias, habéis tenido que empezar una semana más tarde la preparación por otro motivo, os queda por hacer un simulacro, corregirlo o lo que sea). Más de eso, nada. Yo repasé durante las primeras vacaciones alguna cosa de cardio y no me sirvió para nada. Si no tenéis tareas importantes atrasadas y lo habéis trabajado todo en su momento, yo descansaría esta semana. Si os da cargo de conciencia (fue mi caso), sólo me quitaría una mañana o una tarde de un día y repasaría algún algoritmo de los más importantes (síndrome coronario agudo, síndrome de cushing, nódulo pulmonar solitario, etc) muy rápidamente y, después de eso, no haría nada más. Para repasar como tal ya están las otras vueltas, y cuanto más descansado se llegue a ellas, mejor.

En cuanto a la semana que hay entre la segunda y la tercera vuelta, yo considero obligatorio descansar. Ya sé que está cerca el MIR, que uno empieza a estar nervioso, etc. Pero es que lo que viene después es duro y hay que estar muy fresco, lo más fresco posible. No merece la pena, en serio. ¿Qué queréis repasar si para eso ya tenéis todos los siguientes meses hasta el día antes del MIR? Aquí hay que desconectar todo lo que se pueda para después darlo todo. Si leéis mi Diario MIR, veréis que yo aquí empezaba a estar muy quemada y a no rendir lo suficiente, y decía que había tomado la decisión de descansar durante esta semana pese a muchos compañeros iban a estudiar y me sintiese “irresponsable” por ello. Creo que ha sido la mejor decisión que he tomado con respecto a la preparación del MIR.

Y con esto terminamos la entrada sobre la segunda vuelta. No sé si se me olvida algo, en ese caso, ya iré actualizando. La siguiente entrada hablará de la tercera vuelta. Si cuando lees esto ya estás metido en la preparación intensiva del MIR, ¡mucho ánimo!

Decisiones

A vueltas con LA decisión…

Porque sí, tiene que ser LA decisión. Tengo que buscar el lugar que me permita desarrollarme al 100% como profesional, como persona y que me haga feliz. ¿Fácil, eh?

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En eso andamos ahora mismo. Por el momento lo único que hago es intentar contactar con gente que trabaja en varios hospitales para que me cuenten sobre los servicios de mi interés y buscar por internet y leer los itinerarios docentes de dichos hospitales. Estoy siendo de lo más pesada… Pero es lo que toca. A partir del 28, cuando tengamos ya el número provisional (y casi el definitivo porque varía muy poco) nos embarcaremos en una nueva aventura: cogeré el coche e iré a preguntar a los hospitales que pienso que pueden formarme bien e indagaré sobre más cosas como el ambiente en el servicio y demás. Va a ser un mes de locos 😄 .

Por lo menos creo que tengo clara la especialidad. Creo que he sido sincera conmigo misma, me he desprendido de estereotipos absurdos y tengo más o menos claro lo que quiero en la vida. Prefiero guardármelo para mí, no vaya a ser que me dé mala suerte o algo :S . Parece que la parte difícil ya la tengo hecha, pero no termina esto ahí, porque ahora, de los creadores de “elige academia” o “elige una carrera” viene: elige hospital. Efectivamente, 6 años de facultad de Medicina y 7 meses de preparación del MIR no han sido suficiente tortura, ahora tenemos que decidir nuestro futuro en unos meses de dudas e incertidumbre.

Desde hace muchos años lo que quería era cambiarme de ciudad y de hospital para poder vivir experiencias nuevas y optar así a un hospital de mayor renombre o que formase mejor a sus residentes. Luego cambié de idea y me apeteció quedarme (por eso de que en el rotatorio te integras un poco más y la gente te conoce, etc) y ahora creo que lo mejor para mí es cambiar de aires por lo menos unos 4 años. No sé por qué, pero estoy como cansada de estar en el mismo sitio, me siento como estancada, pero también estoy algo decepcionada y dolida con ciertas personas y me gustaría poner algo de distancia. Lo que necesito ahora es volver a ilusionarme y qué mejor manera que empezar un nuevo folio en blanco y llenarlo de proyectos, ideas, trabajo estimulante y nuevas y maravillosas personas que me quedan por conocer. Tan sólo deseo un futuro mejor.

Ahora lo que me falta dibujar es qué tipo de hospital me conviene más, que si grande o pequeño. A menudo se piensa que la mejor opción es formarse en un hospital de prestigio, grande, donde se haga mucha investigación y con mucha carga asistencial. De hecho, así hice inconscientemente al ponerme un objetivo mientras preparaba el MIR y me estoy dando cuenta de que este tipo de hospital no casa conmigo. Pero tampoco me quiero formar en un hospital donde se vea poca casuística o que le falten secciones y sea necesario rotar fuera, aunque lo cierto es que con un menor número de residentes me tocarán más cirugías y tendré algo más de autonomía. Busco, digamos, un equilibrio y, por lo llevo buscado y rebuscado, es muy difícil de encontrar, aunque yo insistiré e insistiré.

Pero tampoco termina ahí la cuestión, porque a todos los hospitales les veo puntos fuertes y puntos débiles: que si la ciudad me queda lejos de casa, que si no se hacen guardias de tal, que si le falta tal cosa… A los que les gusten los rompecabezas, esto lo disfrutarán enormemente. Creo que mi problema es que espero encontrar un hospital perfecto para tomar una decisión perfecta y no lo hay. O, ¡mejor aún! Todos lo son y no lo son al mismo tiempo. Pienso que lo estoy enfocando mal, como si de una pregunta tipo test se tratase (no me extraña en absoluto teniendo en cuenta a lo que me he dedicado los últimos meses 😄 ): no existe una pregunta cerrada, con un número determinado de opciones y con una sola respuesta correcta. La pregunta es tan abierta como tú quieras, las opciones son múltiples y existe más de una respuesta correcta. Así que… Me lo voy a tomar con filosofía, voy a intentar descansar la mente estos días (imposible para mí, pero lo voy a intentar) y a partir del 28 empezaré a visitar hospitales y confiaré en mi intuición… Hasta ahora, la verdad, me ha hecho un buen servicio.

Y bueno, no hay mucho más que contar. El 21 ha salido la plantilla definitiva y nada, que los del Ministerio se nos han puesto bromistas este año. Pero no pasa nada. Hay quien dice que éste ha sido en su conjunto un MIR injusto, yo sólo sé que es muy difícil encontrar la Justicia en este país. Al menos muchos de nosotros podremos optar a un trabajo y vivir con dignidad, que no es poco.

Un abrazo a todos.

Preparación del MIR

Consejos postMIR: Simulacros (III)

Aquí la última entrada sobre los consejos postMIR acerca de los simulacros. En la primera os explicaba una serie de pautas para hacerlos, en la segunda una serie de trucos para acertar preguntas sin saber la respuesta y, ahora, nos centraremos en cómo responder el mayor número de preguntas en el menor tiempo posible.

estudiar-y-trabajar

El examen MIR tiene un total de 225 preguntas más 10 de reserva y, para ello, uno dispone de un total de 5 horas improrrogables. Yo al principio de la preparación no me preocupaba mucho por el tiempo; lo cierto es que en la primera vuelta no tenía tantos conocimientos como para dudar en tantas preguntas y respondía lo primero que se me pasaba por la cabeza, pero a medida que uno estudia más asignaturas y con mayor profundidad, va necesitando más tiempo para contestar todas las preguntas.

Pese a que, en total, uno disponga de 5 horas para hacer el simulacro, yo recomiendo “comprometerse” con uno mismo para no sobrepasar habitualmente las 4 h – 4:15 h (para un simulacro de una extensión normal, es decir, de 30 á 36 páginas más o menos). La razón principal es que sería muy deseable que os diera tiempo a repasar la plantilla (en esta entrada te explico cómo la repasaba yo), además de que en el MIR real se suele ir más lento y, por lo tanto, más vale “que os sobren a que os falten” minutos durante los simulacros.

Ahora os explico una serie de trucos para ir ahorrando tiempo, sobre todo si un día vais mucho más despacio que de costumbre y veis que el reloj se os echa encima.

1. Seguir una pauta fija.

Tener, de alguna forma, programados los descansos, las salidas al baño, el cuando comes, etc. Claro, y también cumplir tu “propio horario”, por así decirlo. Yo hacía siempre una pequeña pausa cada 50 preguntas (beber un traguito de agua, realmente 😄 ) y a las 100 primeras me comía una barrita de cereales y otra justo antes de hacer las preguntas asociadas a imagen. No solía salir al baño. Es una pauta como otra cualquiera y si a ti no te funciona, pues siempre puedes hacerte una propia, pero lo importante es obecederla y no procrastinar; de no hacerlo así, nos puede faltar tiempo. Por otro lado, y tal y como os contaba en la primera entrada, seguir una pauta fija hará que estés menos nervioso el día del MIR y que ese día sea sólo un simulacro más.

2. Leer las preguntas “al revés”.

¿A qué me refiero con leer las preguntas al revés? ¿No querrá la loca esta que me dedique a buscar palíndromos en las preguntas tipo test, verdad? Con esto quiero decir, en primer lugar, echar un ojo a las respuestas y a la última frase del enunciado (la pregunta propiamente dicha) antes de meterse de lleno en el enunciado. Esto va especialmente bien en las preguntas con un enunciado largo, casos clínicos en los que te dicen hasta la posología de los tratamientos, etc. Ilustro con un ejemplo:

48. Una mujer de 78 años con antecedentes de hipertensión arterial en tratamiento con amlodipino ingresó hace 3 meses por debut de insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular. Acude a su consulta para revisión cardiológica. El informe de alta muestra el resultado de ecocardiograma que evidencia disfunción ventricular izquierda moderada y el tratamiento al alta: se suspendió el amlodipino y se inició furosemida y enalapril. La paciente refiere encontrarse mejor, sin cansancio y con menos edema de piernas, pero todavía no está del todo bien. A la exploración física comprueba que no existen signos de insuficiencia cardíaca, pero llaman la atención unas cifras de presión arterial y frecuencia cardiaca de 150/90 mmHg y 120 lpm, respectivamente. El ECG muestra una fibrilación auricular a 110-120 lpm. ¿Qué tratamiento tiene más probabilidades de mejorar los síntomas y reducir la mortalidad por eventos cardiovasculares?

  1. Digoxina y ácido acetilsalicílico.
  2. Atenolol y ácido acetilsalicílico.
  3. Verapamilo y acenocumarol.
  4. Carvedilol y acenocumarol.
  5. Carvedilol y clopidogrel.

Aquí tenemos un enunciado largo y farragoso, con mil detalles que no nos hacen falta para contestar bien la pregunta. Si, en primer lugar, echamos un vistazo a las opciones y a lo que nos preguntan, veremos que la cosa trata de qué tratamientos mejoran los síntomas y reducen la mortalidad en el paciente del caso clínico. Con esta información, sabremos bien a qué debemos prestar atención y a qué no. Entonces leeremos y nos detendremos en lo que nos interesa: lo que he subrayado en el enunciado. Con sólo eso se puede contestar la pregunta: el paciente sufre una IC sistólica crónica y una FA, por lo que dichos tratamientos son los B-bloqueantes (disminuyen la mortalidad en la IC sistólica) y la anticoagulación oral para reducir la morbimortalidad por eventos cardioembólicos por su FA, dado que reúne criterios para su indicación. No es necesario perder tiempo y enredarse con lo de que le cambiaron el amlodipino por la furosemida ni nada de eso: una vez que sabemos qué preguntan, hay que ceñirse a lo importante y responder la pregunta con agilidad. Respuesta 4 correcta.

3. Saltarse algunos enunciados.

El procedimiento sería igual que el punto anterior, es decir, empezamos a leer la pregunta por la última frase y echamos un vistazo rápido de las opciones que nos dan, sólo que, en este caso, no sería necesario siquiera leer el enunciado en su totalidad. Ahora os menciono algunos ejemplos:

52. Un paciente fumador de 79 años consulta por disnea para moderados esfuerzos y tos poco productiva. Se realiza una gasometría arterial en la que se observa: pH 7,45, PaO2 54 mmHg y PaCO2 42 mmHg. La radiografía de tórax muestra signos de hiperinsuflacción pulmonar. En la espirometría se observa un volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1) del 48%, una capacidad vital forzada (FVC) del 85% y una relación FEV1/FVC del 56%. A la vista de estos resultados el paciente es diagnosticado de EPOC. ¿Cuál es la gravedad de su enfermedad según la clasificación GOLD?:

  1. Muy leve.
  2. Leve.
  3. Moderada.
  4. Grave.
  5. Muy grave.

Como ya hemos dicho antes: leemos la última frase (con la pregunta en sí) y luego la respuesta. Con esto ya sabemos que el paciente tiene una EPOC: no puede tener otra cosa. No es necesario leer el enunciado, será un caso clínico tonto ya resuelto para decirte que tiene una EPOC. Ahora lo que hay que hacer es buscar el FEV1, que es del 48%. Con esto ya sabemos la respuesta correcta, que sería actualmente un Grado 3 (Grave).

Otra pregunta en la que no sería necesario leer el enunciado:

183. Juan, residente de segundo año, atiende en urgencias a Sofia, una muchacha de 15 años que, al parecer, se ha desmayado en la escuela sin llegar a perder la conciencia. La paciente cuenta que estaba pendiente de realizar un examen, lo que le causaba mucha ansiedad. Por el interrogatorio, parece entreverse una situación de cierto acoso por parte de sus compañeros y la posibilidad de que sufra un trastorno alimentario. Las constantes vitales y exploración neurológica son normales. Juan mantiene a Sofia en observación a la espera de que sus padres acudan al servicio echando, periódicamente, una ojeada a cómo se encuentra la paciente. Tras el susto inicial, la paciente parece encontrarse cada vez más animada y es muy simpática. En una ocasión, Juan la encuentra chateando activamente con su móvil. Juan le indica que sería mejor que dejase el móvil y descansase y para tranquilizarla, le cuenta que el también utiliza mucho las redes sociales desde la facultad. Sofia pide perdón por desconocer que tenía que tener el móvil apagado, y tras apagarlo, le pregunta si podrá hacerle una solicitud de amistad en Facebook. ¿Cuál cree que es la mejor respuesta de Juan?

  1. Decirle que haga la solicitud de amistad y que la aceptará, pues está seguro de que en su página no hay elementos inapropiados para una chica de la edad de Sofia.
  2. Dado que considera a Sofia una paciente vulnerable y le preocupa que pueda interpretar mal un rechazo, aceptar que haga la solicitud pero solamente permitirle el acceso a determinados contenidos de su página.
  3. Contestarle que es importante mantener unos ciertos limites profesionales entre pacientes y facultativos y que, desafortunadamente, si hace la petición no podrá aceptarla, por lo que mejor que no lo haga.
  4. Decirle que haga la petición pero sin intención de aceptarla.

Ésta ha sido, sin duda, la pregunta más famosa del examen MIR del año pasado, dando lugar a muchos memes y comentarios en redes sociales 😄 . Lo cierto es que era una pregunta muy sencilla que ha acertado prácticamente todo el mundo porque se responde con sentido común, pero el enunciado es un “ladrillo” con un montón de datos que podrían hacer a uno perderse y tener que releer y volver al principio. Cuando uno ve que la pregunta puede tener estos derroteros (un enunciado largo y complejo), como decía antes, vale la pena echar un vistazo rápido a las opciones y a la pregunta en la última frase del enunciado para ver realmente de qué va esta pregunta. Ya con leer las opciones sabríamos que la cuestión es si aceptar o no la solicitud de amistad y, de hecho, podríamos contestarla sin siquiera leer ese rollo de enunciado, dado que la 3 ya sabemos que será correcta digan lo que nos digan sobre Sofía.

También existen preguntas que se pueden responder sin leer el enunciado como, por ejemplo, las que requieran únicamente ver la imagen. Por ejemplo, un caso clínico aburridísimo que te viene a decir que el paciente tiene una neumonía, en la que te añaden una placa de tórax y te preguntan dónde está localizada la ocupación alveolar. Las opciones son la língula, el lóbulo superior derecho, el lóbulo medio, el lóbulo inferior derecho y el hilio pulmonar. En este caso, no es necesario leer el enunciado, ya con las opciones y la pregunta sabes que lo que tienes que hacer es ver la imagen y buscar el signo de la silueta para localizar bien la lesión. Me han caído varias preguntas por el estilo y me gustaría poneros otro ejemplo, pero ahora mismo no encuentro ninguna, así que os explico la situación para que sepáis que este tipo de pregunta también tiene truco 🙂 .

4. Operaciones

En el bloque de Estadística a veces tendremos que hacer operaciones sin calculadora, lo que puede hacer que perdamos un poco de tiempo en estas preguntas, sobre todo cuando toca dividir y no es posible hacerlo con cálculo mental.

A veces es bueno tener algo de ojo y sentido común cuando las operaciones no sean tan sencillas como para hacerlas mentalmente. Por ejemplo, si te toca dividir 390/424 y te dan como opciones 0,35 ; 0,52 ; 0,69 y 0,92; es obvio que a lo que más se va a aproximar es a 0,92.

Ahora bien, ¿y si te dieran a elegir entre 0,89 y 0,92? También puede tener truco. En mi caso, me era más fácil multiplicar que dividir y así iba más rápido. Así que hacía el teorema del resto, que es lo típico que hacíamos en el colegio para comprobar que las divisiones estaban bien hechas. Así pues, si multiplicas 0,89 x 424 = 377; no te sale 390, luego ésa no es la opción correcta. Si tienes tiempo, puedes comprobar que 0,92 x 424 = 390, luego ésta es la opción que hay que marcar.

También existen otros trucos para ir más rápido. Por ejemplo, es más fácil multiplicar por 10 y dividir por 2 que simplemente multiplicar por 5, o ver si puedes simplificar esa fracción, etc.

5. Trabajar bien el Libro Gordo.

Con trabajar bien el Libro Gordo me refiero también a los test y a los desgloses, que es así como lo llaman otras academias. Hacer muchas preguntas cada día también hará que ganemos velocidad en los simulacros. Yo en tercera vuelta, para conseguir responder el mayor número de preguntas en el menor tiempo posible, hacía todas las preguntas seguidas del Libro Gordo de cada asignaturas el primer día de estudio y también el último. Es decir, si el 12 de diciembre, por ejemplo, empiezo nefrología, lo que hacía el primer día por la mañana era hacer todas las preguntas de todos los temas y lo mismo el último día que tenía para estudiar esa asignatura, además me ponía un tope de horas para no entretenerme demasiado. De esta forma conseguía leer y responder las preguntas tipo test más rápido, pero si uno siente que de este modo no logra aprovechar bien el Libro Gordo (lo más importante de la preparación), no se lo recomiendo.

Con esto finalizamos la última entrada sobre cómo hacer los simulacros. Espero que os haya sido de ayuda 🙂 . Para terminar, te quería recomendar otras entradas en otros blogs con consejos para hacer bien los simulacros y que no debes perderte:

  1. Futura Dra… Dra Nova: Simulacros.
  2. De fútbol y Medicina… ¡Todo el mundo opina! : Simulacros.
  3. En busca de la especialidad MIR: Simulacros.

Eso es todo 🙂 . En la siguiente entrada hablaremos de la segunda vuelta, es decir, la primera vuelta de la preparación intensiva del MIR. ¡Estad atentos!

Preparación del MIR

Consejos postMIR: Simulacros (II)

¡Hola! Después de la entrada anterior, donde comentábamos varias formas de hacer los simulacros, ahora voy a hacer una entrada sobre cómo acertar preguntas por técnica de examen. Esta entrada puede servir tanto para opositores MIR, como otros opositores o también para estudiantes universitarios.

estudiar-y-trabajar

Para hacer un buen examen MIR hay que estudiar mucho, eso nadie lo negará. Pero creo que todos coincidimos en que la técnica de test es igual o incluso más importante. Hacer y rehacer muchas preguntas tipo test e intentar ir sacándolas por pura técnica de examen nunca será perder el tiempo.

Algunos de estos trucos son “archiconocidos” dado que todas las academias los enseñan en varias tutorías y vídeos. No obstante, voy a hacer una pequeña recopilación por si os pudiera resultar de utilidad. Voy a hacerlo basándome en ejemplos de preguntas tipo test, dado que de otra forma sería muy díficil de explicar. Las preguntas están sacadas de mi examen MIR, para que veáis que, aunque parezca que no, son muy útiles y de verdad se pueden acertar muchas preguntas sin tener ni idea. De hecho, muchas de estas preguntas han sido de las más difíciles de este año.

Si ya conoces estos trucos (muy probable), te animo a intentar responder correctamente las preguntas antes de leer el comentario. ¡Mucha suerte!

1. Identificar dos opciones contradictorias.

148. Respecto al modo de ventilación mecánica con apoyo de presión o PSV (siglas en inglés fe “Pressure-Support Ventilation”) es cierto que:

  1. La frecuencia respiratoria y el volumen “tidal” o corriente los determina el médico.
  2. El paciente recibe asistencia ventilatoria sólo cuando el ventilador detecta un esfuerzo inspiratorio.
  3. La complicación más frecuente de este modo ventilatorio es el barotrauma.
  4. Es el modo más frecuente utilizado al inicio de la ventilación mecánica porque asegura el volumen minuto en los pacientes que no respiran espontáneamente.

La magia del examen tipo test es que sólo una opción puede ser correcta (aunque también existen preguntas impugnables, pero éstas son una minoría), de modo que, si vemos dos opciones contradictorias, podremos descartar las demás. Fíjate que la 1 y la 2 son contradictorias: la 1 dice que los parámetros de la VM los fija el médico y la 2 que lo hace el propio paciente. Luego la 3 y la 4 no pueden ser. Ahora, ¿cuál es la correcta? Bueno, fíjate en lo de “apoyo de presión”, ¿a qué te suena? O mejor aún, léelo en inglés (Pressure-Support Ventilation). Ahora lee con calma lo que dice la 2: “recibe asistencia ventilatoria”. Cuadra. Parece que habla de una forma menos invasiva de hacer una VM, algo que ahora está de moda en Medicina porque cada vez buscamos ser menos bruscos y optar por algo más fisiológico. Así pues, ahora se habla mucho de parto de mínima intervención, de cirugía mínimamente invasiva, cada vez nos gustan más las técnicas intervencionistas en lugar de hacer cirugía abierta… Cuadra a la perfección. Y, de hecho, la 2 es la opción correcta.

2. Buscar la oveja negra.

29. Mujer de 32 años de edad, sin ningún tratamiento en la actualidad, que acude a Urgencias con un cuadro de cefalea, ojos sin inyección ciliar y el fondo de ojo que se ve en la imagen. A la vista de las alteraciones funduscópicas, ¿cuál de las siguientes exploraciones sería la MENOS relacionada con la sospecha diagnóstica?

  1. Determinación de creatinina sérica.
  2. Medida de la presión arterial (PA).
  3. Auscultación abdominal (periumbilical) en busca de un soplo.
  4. Medida de la presión intraocular (PIO).

Con oveja negra nos referimos a la opción que no encaja con las demás. Es decir, en una pregunta tipo test en la que una es la correcta o bien la falsa, es de suponer que el resto tendrán algo en común y la otra será la que no “cuadre” con el resto. Esta pregunta está asociada a una imagen, pero he preferido no ponerla porque se podría responder sin ella tan sólo con técnicas de examen y eso es lo que quiero que ejercites ahora. Lee las opciones 2 y 4. Ahora vamos a buscar con qué concuerdan más las otras opciones, si con la HTA o con una hipertensión ocular. Con una muy pequeña base de Medicina, es fácil ver que el deterioro de la función renal (respuesta 1) y el aneurisma de la aorta abdominal (respuesta 3) tienen relación con la hipertensión arterial y que lo que no cuadra es la hipertensión ocular. Por tanto, opción 4 correcta.

3. El poder del “puede” y del “nunca”.

78. En el diagnóstico de carcinoma hepatocelular, señale la respuesta correcta:

  1. El estudio histológico es obligatorio en todos los casos.
  2. En pacientes cirróticos el diagnóstico se puede realizar mediante técnicas de imagen dinámicas.
  3. En pacientes cirróticos el diagnóstico se puede realizar ante la sospecha clínica y niveles de la alfa fetoproteína mayores de 100 ng/dL.
  4. La arteriografia es la única técnica que demuestra de forma fiable la característica fundamental de este tumor que es la hipervascularización arterial.

¿A qué nos referimos con el poder del “puede” y del “nunca”? Este truco es quizá el más conocido de todos. En Medicina casi todo es posible, porque no hay enfermedades como tal si no pacientes. Cada paciente es un mundo. Por eso, las opciones que son tan categóricas “siempre”, “nunca” suelen ser falsas y las que son más permisivas “puede”, “en algunos casos” suelen ser correctas. En este ejemplo no podría ser más claro. Fíjate que la 1 es muy categórica: el estudio histológico es obligatorio en todos los casos. Esa es falsa casi seguro. Lo mismo podríamos decir de la 4: la arteriografía es la única técnica que demuestra de forma fiable blablabla. Falsa también. Nos quedan la 2 y la 3. Son las del “puede”, las que nos suenan como correctas. En este caso, para dar con la buena es necesario tener algunos conocimientos de Medicina. La 3 es falsa porque el diagnóstico requiere una prueba de imagen y la alfa fetoproteína sólo es útil en el seguimiento, no en el diagnóstico como tal. Pero, como puedes ver, sólo con esta regla hemos descartado la mitad de las opciones.

Os recomiendo ver este vídeo, que va a explicar con otros ejemplos todas estas formas tan conocidas de sacar estas preguntas. Yo lo he visto cuando estaba en sexto y me ha sido de mucha ayuda. Lo que podéis hacer es ir viendo las preguntas que pone, detener el vídeo un momento e intentar responderlas vosotros con estas reglas. Luego podeís comprobar si vuestro razonamiento ha sido correcto y ver cómo el Dr. Macarrón saca esas preguntas. Así podeís practicar de cara a nuevos simulacros y siguientes vueltas.

Cuando uno avanza ya mucho más en la preparación, adquiere por experiencia otro tipo de “trucos” que le permite dar con la respuesta correcta. No tienen un nombre como tal y requieren tener ya ciertos conocimientos médicos, además de estar muy metido en el mundo MIR y haber hecho muchas preguntas previamente. Os pongo alguno más para que os vayáis haciendo una idea, aunque quizá sólo os sea de ayuda cuando llevéis unos cuantos meses y sepáis más cosas.

4. “Empatía MIR”.

106. Cuál es el antimicrobiano más activo en la endocarditis y bacteriemia por Staphylococcus aureus resistente a oxacilina?

  1. Imipenem.
  2. Cefazolina.
  3. Vancomicina.
  4. Daptomicina.

Quizá éste no sea un buen ejemplo, dado que es una de las impugnables de este año y puede que finalmente se anule. Con “empatía MIR” me refiero a “ponerte en el lugar del que hace la pregunta”, es decir, intentar razonar por qué el examinador te pone esa pregunta y qué quiere que contestes. Aquí hay dos opciones que son correctas, tanto la vancomicina como la daptomicina. A nosotros en clase de segunda vuelta nos hicieron copiar una tabla con nuevos antibióticos contra el SAMR (nuevos nombres que memorizar, a todos nos encantó aquello jeje) y se detuvieron un poco en la daptomicina diciendo que, en la endocarditis, estaba ahí ahí con la vancomicina y algo más que ya no recuerdo, además de que era algo novedoso. El día del MIR yo no lo recordaba todo tan bien, simplemente me sonaba que la daptomicina también era buena opción y que esto era una novedad. Así que me pregunté: ¿qué querrá el examinador que conteste yo en esta pregunta? Podría ser que diera como buena la vancomicina, siendo entonces una pregunta muy sencilla, pero lo que no me cuadraba es que pusiera también como opción la daptomicina para que pensáramos que esta es falsa. A mí en ese momento me pareció más lógico que dieran por válida la daptomicina, teniendo en cuenta que sería algo novedoso (es como lo de la primera pregunta que te puse de la VM… Todo lo que esté de moda, sea nuevo, etc, les gusta mucho preguntarlo), aunque tuve muchas dudas y sabía que podría ser impugnable. Al final di con la buena. Sé que parece una tontería, pero a veces pararte un poco a pensar e intentar comprender qué quiere el examinador que contestes vale más que saberse toda la Medicina del mundo.

5. Otros trucos… ¡Ingéniatelas como puedas!

37. Existe un polimorfismo genético de la enzima tiopurina metiltranferasa que se asocia a un elevado riesgo de toxicidad hematológica grave cuando se administra uno de siguientes fármacos a los individuos homocigotos. ¿Cuál es el fármaco?

  1. Warfarina.
  2. Azatioprina.
  3. Isoniazida.
  4. Succinilcolina.

Esta fue una de las primeras preguntas que hice en el examen y fue lo que me hizo pensar que me estaba enfrentando al MIR más difícil de la historia (luego resultó que no 😄 ). Al final di con la correcta porque me había hecho una lista de fármacos que producían toxicidad medular y entre ellos estaban los inmunosupresores, así que contesté la 2 sin estar muy convencida y luego resultó que había cogido la buena. Pero días después de hacer el examen MIR, las academias sacaron su vídeo describiendo cómo había sido este año. En concreto, CTO publicó uno en el que describía como sacar algunas preguntas por técnica de examen. En concreto, en esta pregunta, dijeron que por el nombre de azatioprina se podía sacar que estaba metabolizado por el enzima tiopurina metiltransferasa… Entonces me acordé de que, en el manual de Digestivo, en el tema de Enfermedad Inflamatoria Intestinal, cada vez que hablaba de azatioprina también añadía como opción 6-mercaptopurina, de modo que podía deducirse que ambos fármacos provenían de la misma familia. ¿Qué ingenioso, no? Ojalá se me ocurrieran a mí estas cosas el día del MIR 😄 .

Otros vídeos que os recomiendo ver, para seguir practicando, son éstos que hace CTO después de cada examen MIR. Éste que os pongo es el de mi año, pero si buscáis en youtube, también hay del año 2016, 2015, etc…

Creo que eso es todo. No sé si me sé algún otro truco, si se me ocurre ya actualizaré. La siguiente entrada será para explicar algunos consejos para ir más rápido en los simulacros y ahorrar tiempo. ¡No te la pierdas!

 

Preparación del MIR

Consejos postMIR: Simulacros (I)

¡Hola! Ahora que he terminado ya con las impugnaciones (esperemos que el Ministerio sea justo y anule esas preguntas que tienen más de una opción correcta), voy con la siguiente entrada. Esta vez voy a hablar de los simulacros. Esta entrada será algo así como una introducción, además de una serie de pautas y recomendaciones. De cualquier modo, diga lo que diga, quiero dejar claro ya desde el principio que la mejor pauta es siempre la que a cada uno le resulte más cómoda.

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1. Comprobar los datos personales, versión, firmar la plantilla…

En el examen MIR, cuando te llaman para entrar (por orden de lista), ya tienes asignado un asiento (a mí esto me sorprendió y nadie me lo dijo 😄 ). Después de leerte las instrucciones (es lo que pone en la portada del cuaderno de preguntas), te dan tu propio cuadernillo de preguntas y plantilla. Tanto en un documento como en otro, ya vienen impresos tus datos personales y tu versión (no es necesario que escribas tu nombre, ni tus apellidos ni tu DNI), así que lo que debes hacer es comprobar que todo es correcto: tu nombre, tus apellidos, tu DNI y versión (tanto en el cuaderno de preguntas como en la plantilla). Antes de esto o después (yo lo hice antes, para que no se me olvidara) hay que firmar la plantilla (todos los años hay alguno al que se le olvida firmar la plantilla… No hacerlo significa que lo tendrás que hacer el año que viene. ¡Ojo aquí!)

En el MIR existen distintas versiones para evitar que la gente haga trampas. En mi año hubo un total de 6 (V1-V6), que son las que te dan antes de empezar el examen. Después, existe siempre una versión 0, que es la de las incidencias. Es decir, si tienes un problema en tu versión 6 (hojas desordenadas, faltan hojas, etc), no te dan otro cuadernillo de la versión 6, si no que te dan la versión 0. Por eso, el siguiente paso, es comprobar, ANTES de empezar el examen, que el cuadernillo de preguntas contiene todas las páginas y que están en orden. No hace falta perder mucho tiempo: yo lo que hacía era abrir el cuadernillo y fijarme en el pie de página que después de la página 1 iba la 2, la 3 y así hasta la 32. Es un minuto de nada y te puedes ahorrar muchos problemas.

¿Qué pasa si me salto este paso y mi examen está mal? Pues que quizá te des cuenta del error cuando lleves 100 preguntas hechas. Entonces los funcionarios te darán la versión 0 y una nueva plantilla y deberás empezar de cero pero con casi una hora de retraso. Tened, por tanto, mucho cuidado. Si al principio del examen veis que está mal vuestro cuaderno de imágenes y os dan la versión 0 no os preocupéis y a por ello. Eso sí, si os dan una nueva plantilla, ¡acordaros de firmarla otra vez!

Tras esta introducción, volvemos a los simulacros. ¿Qué tengo que hacer entonces al principio?

  1. Firmar la plantilla
  2. Comprobar que el cuaderno tiene todas las páginas y por orden. Obviamente, la academia te lo va a dar bien hecho, pero yo siempre hacía esto al principio para acostumbrarme y que no se me olvidara el día del MIR.

Recuerda que en el MIR tendrías que mirar también que tus datos son correctos.

2. Contestar las preguntas

Existen tantas maneras de hacer los simulacros como opositores MIR. En general existen tres “grandes bloques”, por así decirlo:

  1. Preguntas asociadas a imagen.
  2. Preguntas no asociadas a imagen.
  3. Preguntas de reserva.

Las preguntas de reserva son las más importantes del MIR, por lo menos, las 4-5 primeras.  Estas preguntas van a contar SIEMPRE. Yo lo que hacía era contestarlas cuando llevaba ya unas 100 preguntas, que era el momento en el que estaba más concentrada. Pero si prefieres hacerlas al principio o en otro momento y te va bien, perfecto 🙂 . Lo que no te recomiendo es dejarlas para el final, aunque sea lo que más nos apetezca teniendo en cuenta que son las últimas.

Luego está lo de si empezamos por imágenes o por primera pregunta sin imagen. Lo mejor es, sin duda, ir practicando de distintas maneras y ver qué método va más contigo. Lo que sí está claro es que todas las preguntas valen lo mismo (suman lo mismo los aciertos en las preguntas sin imagen que en las que la tienen) y que no todas requieren el mismo tiempo. En general, para contestar a las asociadas a imagen necesitas más tiempo que para las que no la tienen y, además, cuando estamos empezando con nuestras primeras preguntas en el examen, vamos un poco más lentos porque estamos nerviosos. De este modo, si en el examen MIR no te diera tiempo a contestar todas las preguntas, podría pasar lo siguiente (un supuesto inventado):

  1. Empiezo por primera pregunta sin imagen y termino por las imágenes. No me da tiempo y me quedan sin contestar 5 preguntas.
  2. Empiezo por las imágenes y termino por las preguntas sin imagen. No me da tiempo y me quedan sin contestar 8 preguntas.

Por eso, al valer todas lo mismo, pero requerir las preguntas asociadas a imagen más tiempo que las que no, pienso que quizá son las “menos rentables”. Yo por eso las dejaba siempre al final. Pero si a uno le va muy bien hacerlas al principio o por el medio, pues perfecto también 🙂 .

Yo he cambiado varias veces mi forma de hacer los simulacros, hasta que al final di con mi método:

  1. Empezaba por primera pregunta sin imagen hasta hacer un total de 100 preguntas.
  2. Comía algo y a continuación iba con las de reserva.
  3. Seguía con el bloque de preguntas sin imagen hasta terminarlo.
  4. Comía otra vez y hacía las imágenes.

En cuanto a la comida… Yo llevaba unas barritas de cereales que me encantaban. Os recomiendo algo que os guste, que tenga azúcar y que no haga mucho ruido (chocolatinas, galletas, gominolas, frutos secos, etc…)

Otra puntualización: a partir del examen MIR 2016, el número de opciones de cada pregunta se ha reducido a 4. ¿Qué quiere esto decir? Que si bien antes, al existir 5 opciones, lo más probable es que al contestar todas al azar uno obtuviera -15 netas… Ahora dicha probabilidad se reduce a 0. Es decir, que aunque no te sepas una pregunta, lo más rentable es arriesgarse siempre y contestarla. No es recomendable dejar preguntas en blanco en el MIR. Sé que cuesta, que uno tiene la certeza de que la va a fallar y le va a restar, pero… Es lo que dice la Estadística. Si por cada 4 que contestas, fallas 3 y aciertas 1 (es lo que dice la probabilidad, ya que la posibilidad de acertar es 1/4 ó 1 pregunta de cada 4), se te queda en 0 (1 – 3 x 0,333333… = 0). Sería lo mismo que si las dejases en blanco. Pero, además, es muy raro que dudes entre 4 opciones porque ya sabes bastante Medicina y lo más probable es que puedas descartar, al menos, una opción. Entonces te sale mucho más a cuenta responderlas todas.

3. Pasar la plantilla

Existen dos formas de pasar la plantilla: hacerlo directamente en la hoja de respuestas al mismo tiempo que se marca la correcta en el cuadernillo de examen o hacerlo después por bloques de 50-60 preguntas.

Yo cambié de método varias veces. En la facultad, en los exámenes tipo test, lo que hacía era contestar directamente en la hoja de respuestas. Recuerdo el primer examen tipo test que hice en 1º de carrera y para mí, hacerlo de esta manera ha sido algo casi innato 😄 . Al principio de los simulacros seguía respondiendo de esta manera y me iba muy bien, pero en la academia nos recomendaron hacerlo por bloques. Así que estuve varios simulacros pasando la plantilla por bloques, pero cometía muchos errores pasando la respuesta a la plantilla y perdía varias netas. Así que al final volví a mi método del principio y me fue muy bien así. También cada vez que contestaba 50 preguntas hacía siempre un mini-descanso, tal y como hacía cuando pasaba la pregunta por bloques.

En cualquier caso, lo que nunca se debe hacer es pasar toda la plantilla al final del examen. Esto es muy peligroso, yo casi lo llamaría suicidio.

4. Revisar la plantilla

Esto lo hacía en todos los simulacros (por eso, aunque tenía todo pasado a las cuatro horas y pico aproximadamente, me quedaba en la sede hasta que terminasen las cinco horas). En este aspecto no nos han dado mucha información en la academia y, generalmente, se suele obviar, aunque yo creo que es fundamental. Más importante que estudiar y estudiar para llenar la mochila de conocimientos que llevaremos al examen MIR, es revisar que dicha mochila no tenga ningún agujero, o al menos esa es mi opinión.

¿Cómo lo hacía? Yo empezaba por las de reserva, después por las preguntas no asociadas a imagen y, por último, las imágenes. Abría el cuadernillo de preguntas y miraba sólo la opción que he contestado (no leía otra vez el enunciado, imposible que te dé tiempo). Entonces me solía acordar de la pregunta. Después leía la ÚLTIMA frase del enunciado, para cerciorarme de si me preguntan la verdadera o la falsa. Entonces revisaba que estuviese bien pasada la respuesta correcta a la plantilla.

De este modo, revisaba que todo estuviera bien pasado, pero también que había leído correctamente la pregunta (sólo con lo del verdadero o falso, si leía mal otras cosas, como, por ejemplo, una función renal deteriorada en el caso clínico que contraindicaba cierto tratamiento… No tenía remedio posible). Es un proceso laborioso, que requiere tiempo. A mí me solía llevar 45 minutos en los simulacros; en el MIR sólo tuve media hora para revisarlo todo y no pude mirar todas las preguntas (por fortuna sí pude cambiar una en el último momento y para bien). No sé si existe un método mejor, pero creo que, de cualquier modo, no daría tiempo a hacer mucho más.

5. ¿Cambio o no cambio la respuesta?

En la academia nos decían que no cambiáramos nada porque solía ser para coger la opción mala y que la primera impresión suele ser la correcta. Yo lo que os recomiendo es que probéis a cambiar o a no cambiar vuestra respuesta y comparéis si os beneficia o no. Es cierto eso de que lo primero que se nos pasa por la cabeza suele ser lo correcto, pero yo a veces subía netas cuando cambiaba la respuesta a última hora. Como anécdota, en mi MIR cambié la respuesta en 4 preguntas, y en 3 de ellas fue para elegir la correcta y, en la otra, para tachar la correcta y marcar una incorrecta. Cada persona es un mundo y, lo que a uno le puede ir bien, a otro mal y al revés.

Y nada más, hasta aquí esta entrada. En la siguiente hablaré de cómo ganar tiempo en los simulacros (los truquillos que a mí me han servido). ¡Hasta otra!